Coatzacoalcos, Ver.— Elementos del Instituto de la Policía Auxiliar y Protección Patrimonial para el Estado de Veracruz (IPAX), adscritos al Hospital Materno Infantil de esta ciudad, han alzado la voz mediante denuncias ciudadanas para exponer presuntos actos de abuso de poder, prepotencia, corrupción y nepotismo dentro de la corporación.
De acuerdo con testimonios anónimos, la guardia identificada como Guadalupe Aquino, de 59 años de edad, habría incurrido en múltiples irregularidades dentro de la caseta de vigilancia donde labora. Los denunciantes aseguran que Aquino maltrata a sus compañeros, incumple los protocolos internos y opera un negocio personal de venta de alimentos, refrescos, cigarros e incluso cerveza, actividad totalmente prohibida por el reglamento del IPAX.
Vínculo familiar y acusaciones de impunidad
Lo más preocupante, señalan los denunciantes, es que Guadalupe Aquino sería hermana de la actual comandante regional del IPAX en Coatzacoalcos, Nohemí Morales Hernández, lo que —según afirman— le otorga un trato preferencial y le permite actuar con total impunidad.
“Se siente intocable, ya no la soportamos, se cree la última Coca-Cola en el desierto, todo porque su hermana es la comandante. Y lo peor es que trata con groserías a los mismos compañeros que la cubren en su turno”, denunció un elemento que prefirió no dar su nombre por miedo a represalias.
Acoso laboral y desigualdad dentro de la corporación
Entre las irregularidades que se le atribuyen, destacan:
- Negarse a cumplir horarios y funciones reglamentarias.
- No portar el uniforme oficial ni seguir el protocolo de imagen institucional.
- Tratar con desprecio a compañeros de turno.
- Instalar un negocio personal en un área designada exclusivamente para vigilancia.
Los elementos afectados han manifestado su hartazgo ante lo que consideran una situación insostenible. Además, aseguran que mientras algunos son sancionados por faltas mínimas como llegar minutos tarde o usar el celular, a Aquino se le permite operar con total libertad, protegida por su parentesco con la comandante regional.
Amenaza de paro y llamado a las autoridades
Ante la falta de respuesta por parte de las instancias internas del IPAX, los afectados estarían considerando un paro de labores esta semana como medida de presión para exigir una investigación formal.
“Justicia para todos los compañeros, ya basta de sobajarnos. No pedimos privilegios, solo igualdad”, expresó otro testimonio.
Familiares de los elementos, así como usuarios del hospital, han hecho un llamado a la dirección general del IPAX y a las autoridades estatales para que investiguen a fondo estas denuncias y se impongan las sanciones correspondientes si se comprueban los hechos.
Necesaria la rendición de cuentas
Este caso expone no solo un problema interno de disciplina, sino también una posible crisis de credibilidad y transparencia dentro del IPAX, una corporación cuya misión es garantizar la seguridad patrimonial bajo estándares de legalidad e imparcialidad.
La ciudadanía y los trabajadores exigen acciones contundentes y justicia, en un momento donde la confianza institucional es clave para el funcionamiento de cualquier cuerpo de seguridad.

