Sin pistas de la desaparición del “Jefe Diego”

Se retiran militares y federales del área; dentro del rancho laboran peritos en criminalística de campo, fotografía forense, dactiloscopia, química, ingeniería civil, videograbación y genética.

Agencias El Universal, Querétaro, Edo. de México.-Los secuestradores de Diego Fernández de Cevallos lo esperaban al interior de la finca; cerca de la entrada a su cabaña en donde quedó la camioneta que él conducía; —hoy se sabe por el expediente— con una de las portezuelas abiertas y pertenencias del político, unos lentes quebrados en uno de los asientos y tiradas en el piso, unas tijeras con manchas de sangre. ..

Los hechos ocurrieron entre las 11:00 y las 11:30 de la noche; hoy se sabe por las declaraciones de los testigos, principalmente de parte del velador, cuya casa se ubica a 300 metros y quien afirma que sólo escuchó llegar la camioneta pero no percibió nada extraño; sin embargo, la búsqueda del político inició hasta la mañana del sábado, alrededor de las 07:00 horas, y fue hasta la tarde en que se levantó ya la averiguación previa por la desaparición del panista.

Se sabe que Diego Fernando de Cevallos iba solo; él manejaba su camioneta y cerca de su finca sólo estaba el velador a poco más de 300 metros.

Los caminos para llegar a la cabaña, en su mayoría son de dos carriles; unos de asfalto, otros de tierra, y unos más de empedrado; todos sin luz eléctrica con algunos topes y baches en donde pudo haber sido emboscado fácilmente el ex candidato presidencial, pero los hechos ocurrieron al interior de su finca.

El rancho en donde fue secuestrado Fernández de Cevallos se caracteriza por carecer de medidas de seguridad, no hay portones, ni bardas, ni cámaras de vigilancia.

Tiene al menos, dos entradas para autos con veredas que conducen a la cabaña de madera de dos pisos, en donde a la entrada fue secuestrado el político; de noche el terreno está poco iluminado al igual que toda el área que rodea a la finca.

Los caminos durante el día y la noche son poco transitados, son veredas que interconectan sembradíos y ranchos de la zona por lo que movimientos de un convoy de camionetas en la noche habría llamado la atención de los escasos vecinos. La zona es poco poblada; a uno de los lados de la finca de  Fernández de Cevallos, hay campos en donde se siembran semillas y pasa una vía del tren.

En otros de los costados el que da a la carretera pavimentada, hay una entrada para autos; en el otro lado está la que pareciera ser la entrada principal en donde hay un rancho enfrente y en lo que parece ser la parte de atrás, también colinda con campos de sembradíos;

la mayoría de los perímetros del terreno están alambrados en la parte superior con púas de acero pero llama la atención que no tiene portones ni candados, en una de las entradas un cable de acero hace las veces de barrera para impedir la entrada de autos ,pero no hay candados puestos

Todo el perímetro cercano a la cabaña se encuentra acordonado con cintas amarillas que resguardan la escena del crimen; la camioneta sigue adentro al igual que otros vehículos en la parte trasera en donde hay autos y elementos de la Procuraduría del Estado de Querétaro.

La finca en todas sus entradas en caminos próximos y en algunos de sus perímetros está resguardada por policías del Estado de Querétaro; este domingo ya no había presencia de Militares ni de Policías Federales en la zona.

A poco más de dos días de la desaparición de Diego Fernández de Cevallos, sigue sin tenerse pistas de su posible localización ni de sus captores; aunque se mantiene la hipótesis de un secuestro, las autoridades no descartan otra línea de investigación que vincule la desaparición del político a grupos de la delincuencia organizada del narcotráfico. Hasta la tarde de este domingo se desconocía de llamadas telefónicas recibidas por sus familiares para la negociación de un posible rescate…