Todo por las curules

De acuerdo con el astrólogo político de los Llanos de Sotavento, a las tribus de la 4T y de MORENA en Veracruz interesa sobremanera ganar la mayoría de diputaciones locales para dominar la próxima Legislatura.

Incluso, podrían “darse el lujo” de perder la mayoría de las presidencias municipales, de igual manera que en el año 2018 cuando únicamente ganaron en diecisiete municipios de un total de 212, entre ellos, Coatzacoalcos, Minatitlán, Xalapa y Poza Rica.

Podrán, claro, tener como objetivo repetir, mínimo, en el cuarteto de municipios anteriores, aunque de nuevo sean derrotados en las urnas en el resto de demarcaciones.

Pero tienen prohibido perder la mayoría de curules locales.

Primero, porque el control político en el Palacio Legislativo garantiza muchas, demasiadas, excesivas prebendas.

Segundo, entre otras, las siguientes, manejar el gasto público con libre albedrío y antojo.

También, manejar las Comisiones más importantes, diputados guindas como presidentes y secretarios.

De igual manera, y lo más importante, operar la Comisión de Vigilancia… que fiscaliza el gasto público.

Pero además de fiscalizar los centavos, quedarse con la Comisión de Vigilancia que sirve para aterrorizar, meter miedo y acalambrar a los alcaldes incómodos e indeseables.

Incluso, hasta convencer a los alcaldes de otros partidos para renunciar y pasarse como trapecistas políticos a MORENA.

Y tercero, igual de importante, que MORENA controle el Poder Ejecutivo y también Legislativo y parte sustancial del Poder Judicial.

Por eso, las baterías del gobierno de Veracruz y la cúpula de MORENA están centradas en ganar las curules en las urnas.

Y es que, por añadidura, controlando el ORFIS, Órgano de Fiscalización Superior, y ni se diga la Contraloría, entonces, Veracruz se vuelve como intitulara Enrique González Pedrero sus libros sobre Antonio López de Santa Anna, el Veracruz “de un solo hombre”.

El jefe máximo. El chamán. El gurú. El tlatoani. El mandamás. El Odorico Cienfuegos. El mero mero.

Es decir, el góber precioso de López Obrador de cara al Golfo de México.

DE TODAS… TODAS

Van, claro, por una que otra alcaldía importante ahora fuera del gallinero.

Entre otras, Veracruz y Boca del Río, Tuxpan, Tantoyuca y Pánuco. Martínez de la Torre.

Orizaba y Córdoba. Zongolica. Santiago Tuxtla, San Andrés Tuxtla y Catemaco.

Pero…, si la oposición se impusiera, entonces, el objetivo prioritario es ganar el Congreso local.

“De todas… todas”, como fuera una de las grandes creaciones políticas de la cultura priista en el tiempo de esplendor, a la altura, digamos, del Dedazo y La Cargada.

Bastaría referir, entre otras prebendas, que el coordinador de la bancada de MORENA en la LXV Legislatura impuso a su padre como candidato a presidente municipal de Hueyapan de Ocampo, para felicidad y dicha del padre y la familia, acaso capricho personal.

Y que el expriista, expanista y experredista, ahora de MORENA, José Manuel Pozos Castro, ex presidente de la Mesa Directiva en el Congreso, primero impuso a uno de sus hijitos como subsecretario de Finanzas y Planeación, y ahora, se impuso, Autodedazo Puro, como candidato de MORENA a la alcaldía de Tuxpan.

Y ni se diga el súper Dedazo del titular de la JUCOPO (Junta de Coordinación Política del Congreso) para manejar el presupuesto de comunicación social y en donde documentado que ha sido otorgó convenios, y hasta con “moche” se afirma, a cinco periódicos digitales propiedad, se dice, de su vocero, Aldo Valerio, el famoso cadenero del antro donde el secretario de Educación se ganara el salario como strippero.

Entonces, muchas bendiciones se reparten desde el Congreso local y, claro, con el visto bueno del jefe máximo de Veracruz y el visto bueno del ORFIS y la Contraloría y la Comisión de Vigilancia del Congreso, integrada, parece, por unos quince diputados locales, quienes, y en todo caso, tienen fama pública de que son muy democráticos bajo el lema universal de E’to pa’ti y E’to pa’mí.

HACHA, CALABAZA Y MIEL

Los diputados locales suelen llevar una vida cómoda y placentera.

Uno, trabajan poco.

Dos, la mayor parte de su chamba es levantar el dedo para aprobar iniciativas de ley, ante todo, las enviadas por el Ejecutivo. Y segundo, si acaso, por ahí, su bancada en conjunto presentando una iniciativa y aprobada.

Tres, la fama pública de que por levantar el dedo reciben pago extra.

Cuatro, y si son presidentes de una Comisión, paguitos extras.

Cinco, los negocios lícitos e ilícitos que pueden hacer como, por ejemplo, lograr obra pública para una constructora de su propiedad formada al vapor, y/o una constructora recomendada.

Seis, un jugoso salario a cambio de asistir a las sesiones y que no son todos los días.

Siete, por aquí toman protesta como legisladores están pensando en el cargo público siguiente para operar la posibilidad desde la curul.

Ocho, los amarres que hacen tanto con las tribus de sus partidos políticos como con las elites de otros partidos… por si desean brincotear a otra bancada y/o instituto político.

Tan es así que unos 17, 18, 19 diputados locales solicitaron permiso, unos para buscar la reelección, otras para buscar la curul federal y otros más las alcaldías de sus pueblos.

Basta y sobra con que sirvan a los objetivos del Poder Ejecutivo para recibir “hacha, calabaza y miel”. Por eso, y en caso de que el gobierno de Veracruz perdiera muchas alcaldías en las urnas el próximo 6 de junio queda la posibilidad para el cántico de las sirenas en el viaje legislativo.