Lun. Jun 22nd, 2026

Merani García, una joven de 19 años, llena de ilusiones, compartió con su madre la emocionante noticia de que había encontrado un mejor empleo en el campo, donde trabajaría cortando fresas y duraznos. Con la oportunidad de ir a Jalisco, se mostró emocionada al recibir la llamada de la agencia que la contrataría, asegurándole que un Uber la recogería para llevarla a su destino.

Aunque su madre sentía un profundo temor por dejarla ir, entendía la situación en casa y vio la oportunidad como una forma de que su hija adquiriera experiencia y conociera otra ciudad. Fue la última vez que la hermana de Merani la escuchó con vida. Le envió fotos desde el Uber, mostrando que se había llevado los tenis blancos que tanto le gustaban, con la excusa de que los usaría para no extrañarla tanto. En su último mensaje, le contó que ya había llegado a la central de autobuses y que la esperaban.

Casi un año después, la familia de Merani, al ver un video publicado por las Madres Buscadoras, descubrió la desgarradora verdad. Los tenis, la mochila y las pertenencias de Merani fueron claves para identificarla en las imágenes, dando fin a la incertidumbre. La joven que solo quería mejorar su vida y ayudar a su madre, había sido víctima de una cruel realidad. Entre sus pertenencias también encontraron una biblia que su madre le había regalado, con la esperanza de que se acercara a Dios, además de su blusa, sus tenis y su maleta, que marcaban la última vez que se vio con vida.