Ultiman a líder de la CTM en Acayucan

Acayucan, Ver.—El líder cetemista Javier Pulido Zarate, fue asesinado de 2 impactos de bala, cuando se encontraba en sus oficinas en calle Adolfo López Mateos No. 8 de la Col. Morelos. (Foto: Méndez Rodríguez).

Germán Méndez Rodríguez, Acayucan, Ver.—Ayer 8 de febrero por la mañana, aparentemente tras una discusión asesinan de dos balazos al líder cetemista Javier Pulido Zarate, quien se encontraba en sus oficinas ubicadas sobre la calle Adolfo López Mateos No. 8 de la Col. Morelos de Acayucan.

Versiones de testigos oculares; los hechos se presentaron alrededor de las 11:00 horas, cuando el líder de la CTM se encontraba con sus compañeros José Daniel Andrade Maldonado, Vicente Ramírez Sánchez y Alex Ulises Pacheco Teoba, Presidente, Tesorero y Contador de dicho sindicato respectivamente.

Cuando de pronto se acercó un sujeto quien fue identificado como Eduardo Coguer Aguilar, de 40 años de edad, el cual le habló al Secretario de la CTM de esa localidad Javier Pulido Zarate, pidiéndole que saliera ya que quería platicar con él. Sin embargo al hacerlo, este saca de entre sus ropas un arma de fuego accionándola en dos ocasiones, huyendo el agresor con rumbo desconocido.

Mientras tanto Pulido Zarate, era llevado al Centro Médico Metropolitano de Acayucan, con dos disparos de proyectil de arma de fuego, uno en el abdomen y otro en la cabeza, falleciendo minutos después.

Elementos de la Secretaría de Seguridad Pública Región XI, con base en Acayucan, al tener conocimiento de la situación se trasladaron al lugar de los hechos, en donde encontraron un gran charco de sangre, realizando un operativo por la zona para localizar al agresor quien había huido en un automóvil color gris.

Se dice que el agresor tiene domicilio en calle Javier Mina, esquina Ruiz Cortines de la Col. Morelos de Acayucan, y quien ha está siendo buscado por las diferentes corporaciones policíacas.

A la Clínica arribaron los CC. Javier Pulido Bueno y Victoria Zarate Ortega, quienes reconocieron el cadáver de su hijo; las autoridades ministeriales para dar fe del cadáver y poderlo trasladar al anfiteatro local para la necrocirugía de rigor.