Visión Política Edgar Palma Gómez

Los cambios en el gabinete presidencial.
Sánchez Estrada y su comparecencia.

Mucha razón tiene el Gobernador, Fidel Herrera Beltrán al afirmar que sin importar los cambios que se den en el gabinete del Presidente Felipe Calderón Hinojosa, “a Veracruz le va a ir bien”. El problema no radica en el cambio de funcionarios, sino en la falta de aplicación de políticas públicas que permitan combatir los altos índices de pobreza y desempleo en nuestro país.

Tenemos a un Presidente, que durante su campaña electoral se comprometió no sólo con los panistas, sino con todos los mexicanos que no incrementaría impuestos, y resultó todo lo contrario. Estamos siendo castigados por una serie de decisiones, que más que ayudar nos siguen ahogando, y seguimos dando patadas antes de llegar al fondo.

El presidente Felipe Calderón propuso al Senado de la República el nombramiento de Agustín Carstens como nuevo gobernador del Banco de México (Banxico), en sustitución de Guillermo Ortiz Martínez, -nadie duda que tenga la capacidad para dicho cargo-, lo malo es que significa una pérdida de autonomía de dicho organismo, que se verá supeditado a las decisiones del ejecutivo federal, situación que no permitía su ex titular, y se sabe que la relación Calderón-Ortíz no era mala, era pésima.

En lugar de Agustín Cartens, entró como nuevo secretario de Hacienda a Ernesto Cordero Arroyo, quien se desempeñaba como titular de la Secretaría de Desarrollo Social, amigo personal del Presidente y excelente operador panista, y su lugar en SEDESOL, es ocupado por Heriberto Félix Guerra, otro distinguido operador panista, y luego que no se diga que dichas decisiones no tienen nada que ver con los próximos procesos electorales.

Este viernes compareció el Secretario de Finanzas, Salvador Sánchez Estrada, quien no ha tenido muchos contratiempos en su encargo, y no porque no tenga problemas que enfrentar, no, sino que es de los pocos funcionarios estatales que le sigue el paso al Gobernador Fidel Herrera Beltrán, y ha demostrado salir adelante con un profesionalismo digno de reconocer. Ahora su reto, será el 2010, porque le toca la parte más dura de cualquier administración, el cierre sexenal. Recuerdo una clase de un maestro de periodismo en la Universidad que decía: “El periodismo no sólo debe ser crítico y de análisis, sino también una oportunidad para reconocer cuando las cosas se hacen bien”. Por este motivo me permití hacer un reconocimiento a la tarea de Sánchez Estrada, y su equipo de trabajo.