Visión Política Por Edgar Palma Gómez

La educación, clave del desarrollo

 El grado de desarrollo de un país puede medirse gracias al compromiso que tiene su gobierno con los procesos educativos –compromisos que no sean sólo de papel o discurso, sino de hechos-. Sin embargo,  en nuestro país, la educación está atravesando por una de sus peores crisis, debido a la falta de políticas públicas que puedan elevar la calidad de la educación en México, y el sostenimiento de un sindicalismo con fines más electorales, que educativos.

Para el presidente de Mexicanos Primero, Claudio X. González, el sistema educativo mexicano es un desastre, ya que sólo una cuarta parte de cada generación de mexicanos sale con la mínima preparación para defenderse en el siglo 21, “La situación actual es indefendible, es desastrosa, es insostenible; si no la componemos no componemos a México”.

Al realizar la investigación “Informe Contra la Pared, Estado de la Educación en México 2009”, Claudio X. González aseguró que la educación en nuestro país tiene severas carencias de calidad, por lo que las consecuencias son más que evidentes, “empleo insuficiente, baja remuneración y nivel de vida; poca competitividad, inseguridad, corrupción, dependencia; una democracia puramente electoral, no participativa; manipulación electorera; patrimonialismo; abusos en materia de derechos humanos; insalubridad; pobreza e inequidad»,

«Lo que es peor, es la cancelación de oportunidades vitales para niños y jóvenes, pertenecientes a lo que llamamos las generaciones heridas de México; generaciones puestas contra la pared por un sistema ineficaz, irresponsable, en donde sólo una cuarta parte de cada generación cuenta con la preparación mínima indispensable para defenderse en el competitivo siglo XXI.

Es necesario considerar que la educación en nuestro país ha fracasado en cuestiones de calidad, ya que la educación en México es antidemocrática, clasista y discriminatoria. De hecho, las políticas educativas que se implementan en nuestro país desde 1982 no han mejorado la educación, y en los últimos años se observa un retroceso en la eficiencia terminal de todos los niveles educativos.

Pero los grandes problemas de la educación en nuestro país son más políticos que técnicos, ya que para el gobierno federal no ha sido una prioridad política. Además, de que en México parece que las políticas educativas son aprobadas e implementadas desde las oficinas sindicales del SNTE, y no de la SEC, lo cual ha permitido que el sindicalismo haya rebasado al mismo gobierno federal,  que se ha visto incapaz de controlar la voracidad política electoral de la dirigente perpetua de este sindicato. Hasta que no se termine dichos vínculos, la educación jamás podrá desarrollarse con los más altos niveles de calidad.