Visión Política por Edgar Palma Gómez

La Guerra Sucia del PAN

Muchos hemos hablado del capital político del Gobernador Fidel Herrera Beltrán, y muchos veracruzanos reconocen el haber impulsado, no sólo a una nueva generación de jóvenes políticos, sino también a jóvenes que por sus altos promedios académicos, se hicieron acreedores a una beca en prestigiadas escuelas del país o del extranjero. Por eso, me llamó la atención los nuevos ataques que se han dado a través de correos electrónicos contra el mandatario estatal, mismos que no pienso reproducir en esta columna, porque no la convertiré en arma de cobardes, porque esta estrategia sólo provoca al morbo, y no a la reflexión.

Evitando juicios de valor y adjetivos calificativos, que convertirían esta columna como un medio de alabanza política al Gobernante en turno, es preciso hacer un análisis del trabajo de Fidel Herrera Beltrán. Sus promesas de campaña las cumplió en sus primeros tres años de Gobierno, —así como lo había anunciado en su campaña electoral, y aunque muchos se rieron, el tiempo le dio la razón—. Los dos siguientes años, se dedicó a la modernización de diversos sectores de la sociedad, principalmente al campo veracruzano, la educación, los programas sociales, la generación de empleos, infraestructura carretera, entre otros puntos prioritarios.

Sus detractores se quedaron sin palabras, y la muestra de su fortaleza política se confirmó en los procesos electorales estatales y federales, en donde el pueblo veracruzano le refrendó su confianza en las urnas electorales. De hecho, la imagen del Gobernante, su trabajo, y el concepto de Fidelidad, le sirvieron al Partido Revolucionario Institucional, para que recuperara aquellos espacios que había perdido frente al PAN. Por este motivo, no debemos de extrañarnos que Fidel Herrera Beltrán se convierta en el blanco de ataques contra su persona, y su administración. Sus enemigos son bien conocidos por todos, y sus ataques se dan en la cobardía del anonimato.

El Gobernador Fidel Herrera Beltrán no necesita ser defendido por nadie, y mucho menos tener paleros, porque su trabajo habla por sí mismo, por eso, se muestra confiado, sigue trabajando con el ritmo que lo caracteriza, sigue atendiendo personalmente a la gente que se le acerca en cualquier parte, y sin importar quien pueda ser el candidato para sucederlo, sus enemigos saben que para derrotar al candidato priísta, primero deben derrotar al Tío FIDE, eso les ha quedado muy claro.

El 2010 será decisivo para Veracruz, el Gobierno Federal sabe que Veracruz es la entidad que puede hacer que el PAN permanezca en la Presidencia de la República, por eso no escatimará con recursos para apoyar a su candidato al Gobierno del Estado, a sus 30 candidatos a diputados locales, y sus 212 candidatos a alcaldes.

El dinero sobrará para apoyar al blanquiazul, sus asesores llevan años operando a través de los programas sociales, como Oportunidades y 70 y Más; sus servicios de inteligencia tienen detectados a los principales actores políticos en la Entidad y conocen cada unos de sus movimientos; su publicidad está preparada, sólo faltan los nombres; y la guerra sucia contra Fidel Herrera Beltrán y su administración ha dado inicio. Sin embargo, el Gobernador veracruzano tiene dos aspectos más importantes, su trabajo, y sobre todo, la confianza de millones de veracruzanos.