Visión Política por Edgar Palma Gómez

Gráfico6El PRI podría perder Veracruz

Ante la posibilidad de imponer al diputado federal Javier Duarte de Ochoa como candidato al Gobierno del Estado, el PRI corre el riesgo de perder Veracruz, -situación que debe tener preocupada a la dirigente nacional priísta, Beatriz Paredes Rangel, ya que es la tercera Entidad con mayor número de electores en el país-, y, aunque cuente con todo el apoyo y la experiencia del Gobernador Fidel Herrera, el joven político cordobés no tiene contacto con el pueblo veracruzano, que lo tiene en un concepto de soberbio.

Además, Duarte de Ochoa representa la permanencia de la Fidelidad por seis años más en el gobierno, -Fidelidad, concepto acuñado por el Gobernador Fidel Herrera Beltrán, y que empezó primero con Fidelidad por Veracruz, y después se amplió a Fidelidad por México, y tiene como principal objetivo, las elecciones presidenciales de 2010, www.fidelidadpormexico.org-. De lograr imponer a Duarte de Ochoa, el mandatario veracruzano tendría la posibilidad de contender por la candidatura priísta a la Presidencia de la República, y de no obtenerla, podría negociar posiciones importantes a nivel federal, en caso de que el PRI recupere la presidencia.

De hecho, el propio Secretario de Gobierno de Veracruz, Reynaldo Escobar Pérez declaró que el Gobernador Fidel Herrera será el candidato del PRI para la Presidencia de la República, porque tiene a su favor que es un candidato popular, y califico al Gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, de ser un candidato de telenovela. Además, el funcionario estatal, aseguró que Javier Duarte de Ochoa es el candidato mejor preparado, y con “él habría continuidad, no continuismo en el Gobierno”.

Al ser considerado como el “Delfín”, Javier Duarte de Ochoa cuenta con todo el apoyo gubernamental, su seguridad, espacios en medios de comunicación, apoyos logísticos, entre otras cosas, que son proporcionadas por el Gobierno del Estado, y no es una afirmación que necesite pruebas, sólo basta observar el despliegue de personas y derroche de recursos en cada evento al que asiste. Esto sin mencionar, que diversos funcionarios estatales fueron “renunciados”, sólo porque tenían preferencia con el candidato “rebelde”, Héctor Yunes Landa, quien ha denunciado en múltiples ocasiones que ha sido objeto de hostigamiento, espionaje y acoso, por parte del Gobierno del Estado, y de su propio partido, el PRI.

De hecho, la dirigencia estatal del Revolucionario Institucional está supeditada a las instrucciones que son dictadas desde Palacio de Gobierno, el dirigente tricolor Jorge Carballo ha dado muestras claras de parcialidad, y se ha convertido en asesor y coordinador de la campaña del diputado federal, Javier Duarte de Ochoa.

El diputado cordobés ha basado su estrategia en lograr alianza con dirigencias sindicales, pero no ha tenido acercamiento con las bases partidistas, -de hecho, muchos agremiados a diversas organizaciones sindicales se han quejado porque son obligados a asistir a los mítines políticos del ex secretario de finanzas-. Pero, los “acarreados” no sólo pertenecen a sindicatos, sino que también son obligados, funcionarios estatales, municipales, estudiantes, y muchos más.

El discurso de Javier Duarte de Ochoa no ha variado desde que llegó al Congreso de la Unión,  primero inició una serie de recorridos por el Estado para explicar el Paquete Fiscal propuesto por el Presidente Felipe Calderón al Congreso –con lo cual dio inicio a su campaña proselitista-; después se manifestó en contra del alza de impuestos –sin embargo, votó a favor de los mismos, lo cual causó animadversión de miles de veracruzanos que le siguen reclamando su doble discurso-. Al terminar el periodo ordinario de sesiones, Duarte de Ochoa lanzó una campaña mediática contra el Gobierno Federal, misma que no ha variado desde entonces, y no contiene propuestas reales para los veracruzanos.

Hasta el momento, el PRI tiene tres candidatos, el Diputado Local, Héctor Yunes Landa, el Diputado Federal, José Yunes Zorrilla –quien puede ser la persona que incline la balanza, y que podría democratizar el proceso de elección del candidato al Gobierno del Estado-, y el ex Secretario de Finanzas y “precandidato oficial”, Javier Duarte de Ochoa, siendo éste último quien tiene menos experiencia en el ámbito político, y sobre todo, menos arraigo con los veracruzanos, y lo peor, su soberbia confundida con seguridad le ha traído mucho enemigos, porque el cordobés exige el mismo trato que le dan al Gobernador Fidel Herrera Beltrán.

Los escenarios para el PRI en Veracruz se van complicando, de ser elegido Duarte como candidato, la ruptura al interior será inminente, sobre todo por el hostigamiento ejercido a aquellos que estuvieron en contra de la imposición. El diputado local Héctor Yunes Landa saldría muy lastimado, -por obvias razones, y como lo ha declarado no dejará al PRI, pero tampoco apoyara a Duarte, por una simple cuestión de ética, y eso significa que también miles de veracruzanos que lo veían como una opción de triunfo en las elecciones estatales, no apoyarán al candidato impuesto-.

De lograr la candidatura, el ex Secretario de Finanzas, Javier Duarte todavía tendría varios enemigos más que vencer, el candidato del PAN, -que podría ser Gerardo Buganza, o Miguel Ángel Yunes Linares, que cuenta con el apoyo de Felipe Calderón y de la dirigente magisterial, Elba Esther Gordillo-; y el candidato del PRD y Convergencia, -el exgobernador, Dante Delgado Rannauro, si se concreta la alianza con el partido del Sol Azteca; o en todo caso, el Secretario del Protección Civil del DF, Elías Miguel Moreno Brizuela, en caso de que el PRD decida ir sólo-, candidatos de oposición que superan en cualquier ámbito al diputado cordobés.

Pese a que Javier Duarte de Ochoa cuenta con todo el apoyo del mandatario veracruzano, los números no mienten, en 2004 la diferencia con el PAN fue mínima, Fidel Herrera Beltrán ganó con 961,725 votos; en segundo lugar Gerardo Buganza Salmerón con 936,470 votos y Dante Delgado con la coalición de izquierda 784,122 votos. Es decir, la diferencia fue de apenas 25,255 votos. Sin embargo, en esta elección no contenderá el Gobernador Herrera Beltrán, -que ha dado muestras de ser un excelente operador político electoral-, no, en esta ocasión quiere que su candidato sea Duarte de Ochoa, y es en este punto donde surgen muchas dudas; ¿el Gobernador Herrera Beltrán le apostará a un candidato joven, pero sin experiencia y sin arraigo con los veracruzanos?, ¿apoyará a un candidato soberbio, y que no representa las buenas acciones de su administración?, es un escenario complicado para el PRI, pero real, y esto apenas está comenzando.

P.D. Al ser la primera columna de este año, aprovecho la oportunidad para enviarles mis mejores deseos para este 2010, y les aviso que esta columna será publicada en medios nacionales, y también en diversos medios de otras estados de la república, y todo esto, es gracias a Usted, estimado lector.