Yunes llama a empresarios ‘coyotes’ y cómplices de Spinoso

Gobernantes | Xalapa, Ver.— Desde el palacio de Gobierno en Xalapa, el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares insiste en su “verdad histórica” y sigue peleando batallas contra los molinos de viento, molesto con el grupo de empresarios que se fueron a meter a la antesala de su despacho, de donde mandó desalojarlos e, incluso, en redes sociales circularon videos de un teléfono celular con la imagen del mandatario presuntamente presenciando el desalojo a través de una videoconferencia.

Este miércoles, Yunes Linares subió de tono a la confrontación y habló de denuncias ante la Fiscalía – su tema favorito durante el bienio – al afirmar que entre el grupo que fue a hacer su show al Palacio de Gobierno se encontraban “coyotes” y cómplices de funcionarios duartistas, concretamente del actual diputado federal Edgar Espinoso.

Yunes Linares dijo del ex panista Alejandro Cossío Hernández que “no es empresario, es un coyote, él no tiene ninguna empresa, el coyoteaba contratos en el sector salud, y se llevaba una comisión, y se encontró con que en este gobierno los coyotes ya no pueden andar en la calle ni en la secretaría de salud o de finanzas”.

Afirmó que por ellos, la Fiscalía General del Estado ya tiene una denuncia en contra de Alejandro Cossío, “él dice que el gobierno le debe una cantidad y que le pidieron dinero para pagarle; ya fue denunciado por eso y deberá aclarar esa situación”.

Sobre Jesús Castañeda Nevárez, presidente de la asociación Empresarios SOS, Yunes Linares dijo que era “cómplice” de Edgar Espinoso, ex oficial Mayor de la Secretaría de Educación de Veracruz, a través de quien “le vendía toner y computadoras al gobierno del estado”.

Con relación a Edgar Espinoso, habría que subrayar que fue el mismo ex funcionario con quien el mandatario estatal reconoció hace unos meses que acordó la devolución de un avión y un helicóptero como parte de los bienes adquiridos con recursos públicos.

Como fuera, el gobernador insiste que su gobierno nunca se negó a atender los planteamientos de los empresarios, “se les consiguió una cita, pero ellos quisieron hacer un show, y algunos medios les ayudaron de quedarse a dormir (en Palacio)”.

Reiteró que hay muchos tratando de cobrar cosas que no se deben, y el dinero de los veracruzanos los cuido más que si fuera mío”, presumió. Dijo que cuando arribó al gobierno se encontró un expediente, «avalado por un grupo de desvergonzados diputados locales, en donde se reconocía que el gobierno debía 40 mil millones de pesos a diversas personas».

Incluso, subrayó que entre los acreedores se encontraba Raúl Esquivel Hernández, a quien el gobierno le debía 72 millones de pesos, “nosotros investigamos y resulta que él era un prestanombres de Bermúdez Zurita, ex secretario de la SSP preso en Pacho Viejo por tráfico de influencias-.

Explicó que al percatarse de esas irregularidades “informé que se definiría un procedimiento para limpiar ese listado, y que las personas que querían cobrar al gobierno algo que el gobierno no les debiera, serían denunciados ante la FGE, y muchos de esos pillos desistieron, ya no se presentaron.

Hay otros que se presentaron, y en la Sefiplan se les ha venido cumpliendo el procedimiento, que tiene que ver con la entrega de documentos que acreditan los bienes, obras o servicios”.

El mandatario recordó que después de depurar la lista, de esos 40 mil millones de pesos que querían que pagara el gobierno de Veracruz con recursos del 3 por ciento a la nómina, sólo quedaron adeudos por 300 millones.

Concluyó que a diferencia de cuando los presidentes municipales tomaron palacio de gobierno, “Miguel Ángel Yunes Linares no era gobernador, no había estado de derecho, yo no lo hubiera permitido porque yo no le hubiera quedado a deber a los presidentes municipales 4 mil mdp…” Así las cosas.