Jue. Jun 11th, 2026

“La Voz del pueblo, es la voz de Dios…”

A la vista el 4 de julio, anda inquieto el hormiguero político, agazapados bajo la sombra de la noche, trabajan ciertos mapaches; en su gran mayoría, gente que causa escozor, que está alejada a la realidad, cuyos candidatos con muchos chipotes de imagen no han despertado la confianza de un electorado cada día más despierto y exigente, al que aún no le han proporcionado lo que de verdad desea, pues anhelan que a la hora de emitir su voto, tener enfrente un buen menú que satisfaga íntegramente sus necesidades y aquellos candidatos inventados; faltos de garra política, van a sufrir rechazos, y el tiempo para aquellos que el pueblo considera los mejores, ya llegó, dejando a un lado a enanos y fantoches que hacen de la política su modus vivendi.

Esos ya no tendrán cabida ante una ciudadanía hastiada de más de eso mismo; llegar a estas conclusiones ha costado a este columnista político, jornadas, jornadas, más jornadas de escuchar el malestar de la gente, de pulsar la Voz de la Calle, la Voz del Pueblo, y saber con más exactitud qué es lo que hoy en día piensan y desean esos ciudadanos, que solo son tomados en cuenta en épocas de elecciones.

Acerca de la política interna, respecto a sus representantes y los comicios por venir este 4 de julio, los signos están ahí, a la vista de todos, listos para que cualquiera que vea, entienda; “Vamos a las urnas, a cumplir nuestro deber ciudadano, vamos a elegir con nuestro voto y confianza a quienes creemos son la mejor opción, en quienes tienen la capacidad de alcanzar un desarrollo sustentable deseado por todos, una vida digna, alejado de los sobresaltos y temores de hoy…”

Los candelarios electorales se agotaron, este 4 de julio vamos a elegir, Gobernador de nuestro Estado de Veracruz; Diputados Locales y 212 Presidentes Municipales, aunque los vientos soplen en doble sentido y por ahí se censuren las voces disidentes, la decisión es única y personal, ir a votar; es cumplir con nuestro deber cívico, vamos a las urnas sí; pero no sin antes haber hecho un examen de conciencia, no sin habernos planteado a nosotros mismos, la magnitud de la tarea que como ciudadanos pensantes nos espera, porque es obvio que es un deber el ejercer nuestros derechos cívicos de manera consciente, al ciudadano corresponde no solo expresar por la vía de las urnas su preferencia, por esta 0 aquella candidatura o por la opción ideológica de sus preferencias.

Recuerde con madurez, que si desea tener autoridad moral para reclamar el respeto al voto, es obvio que primero hay que emitirlo; porque estos comicios constituyen una oportunidad invaluable para todos que aman Veracruz, tierra de Dios y María Santísima, meditemos entonces, en torno a nuestro deber político, sin separar mentalmente las previsiones para nuestro futuro, esa es nuestra legitima esperanza, vamos todos a votar, hagámoslo con orgullo, con Fe en nuestro futuro, tomando el sufragio con el arma ideal para derrotar aquellos vicios de cariz político-politiquero, que nos hicieron perder en cierto momento la credulidad y la confianza, siendo que el remedio siempre ha estado al alcance de nuestras manos con nuestro voto, estas labores cívicas están tocando a su fin y un pueblo como siempre bueno, generoso, disciplinado, habrá de acudir a las urnas para mantener enarbolada la esperanza, la Fe y con ella la credibilidad, recordando que en ejercicio del voto por parte del pueblo, y en el respeto a la expresión de la voluntad popular, está la esperanza de un Veracruz renovado, el cual debe ser defendido con tesón y denuedo, también con mucha algarabía jubilosa en el pecho por el pueblo, es el actor principal en este escenario político electoral, único que puede cambiarlo según su credo y conveniencia, por eso más de 5 millones de jarochos vamos acudir a las urnas, porque Veracruz merece un mejor destino y que estas elecciones se lleven a cabo en un clima de seguridad y tranquilidad, todos los veracruzanos así lo deseamos.

“Señores aún la moneda está en el aire, pero insisto es nuestro deber cívico ciudadano emitir nuestro voto…”