• El otro Catemaco; Miseria e inseguridad

Tal parece ser que el municipio de Catemaco se quedó suspendido en el tiempo y que por más gobiernos que lleguen y se marchen, los resultados serán los mismos: una ciudad estancada esperando un progreso que jamás ocurrirá.

Pero eso no lo ven sus autoridades, para nada, cero que ver.

Para ellos en su risible óptica todo va “viento en popa” o así como dicen los lisonjeros “bien chingón”.

Y es que dormido en sus etílicos sueños el presidente municipal Julio Ortega Serrano dibuja un municipio utópico que ignora las realidades incomodas y ofrece una falsa percepción a los ciudadanos a quienes difícilmente los agarran ya de “tarugos”.

Sin embargo, la realidad que viven la mayoría de los catemaqueños es completamente distinga al día a día de este gris alcalde, personaje que preso de los excesos del poder presume ser ahora el nuevo rico del pueblo.

Así tal cual.

A la distancia esta población no ha experimentado ningún cambio, y aún sigue siendo un lugar abandonado, sucio y lleno de baches, donde la delincuencia, el vandalismo, el secuestro, los robos a mano armada y a casa habitación imperan.

Y lo infame, van a la alza.

Para los habitantes de esta localidad, Catemaco es un pueblo sin ley, donde la gente vive con el constante miedo de ser víctimas de la delincuencia, mientras que su Gobierno municipal sigue aletargado e inoperante, presumiendo obras que no son suyas como la reconstrucción del sistema de drenaje, la cual a meses de concluya el gobierno de Miguel Ángel Yunes Linares se ve muy difícil que se concrete, pero pues Ortega Serrano ya dijo que es una realidad.

Esperemos a ver si le cumplen, ya que dentro de las burbujas de este Bienio que termina Ortega Serrano es tratado literalmente como un apestado.

La neta.

A Ortega no lo reciben en las oficinas y no tiene ningún control ni dominio. Vaya, la síndica catemaqueña ha estado en más ocasiones con los Secretarios de Despacho que el propio presidente municipal.

En fin, ya veremos cómo le va a Catemaco el próximo año con este alcalde, ya que muy aparte de no tener nada que presumir durante su primer ejercicio administrativo, nos cuentan que tiene un notable desaseo financiero, con adquisiciones y obras sin licitar, acciones que le abren la puerta a la siguiente administración de echarle guante, además de que no está muy bien parado con ellos.

POR CIERTO, de entre las tantas díscolas propuestas de Cuitláhuac García que últimamente se ha aventado, destaca una que pudier ser interesante.

El día de ayer el electo ante empresarios señaló que Xalapa pudiera tener un tren ligero para resolver los problemas de movilidad, el cual estaría recorriendo Rafael Lucio, Banderilla y Coatepec.

La idea tal vez no sea mala, ya veremos su factibilidad y si al final no se le ocurre la idea de someterlo a consulta como hará López Obrador con muchas decisiones que tiene que ser tomadas por gente docta sobre estos asuntos