- LXXXIII aniversario de que Santiago Tuxtla recuperara su nombre original
El 17 de Octubre del presente año se cumple el 83 aniversario de que nuestra patria chica recuperó su nombre original que ostentara desde 1525 la Real Villa de Santiago Tuxtla.
¿Cuáles fueron los motivos que originaron este cambio?

Para contestar esta pregunta retrocedamos un poco en la historia de nuestra patria. El presidente de la republica Plutarco Elías Calles (1924 – 1928) expide el 12 de Julio de 1926 la llamada “ley Calles”, en la cual: se reducía el número de sacerdotes; se prohibieron las manifestaciones públicas de fe; solo se podía celebrar misa una vez a la semana; se obligó al clero a vestir de civil y se expropiaron las propiedades de la iglesia católica. Esto dio pie a la expulsión de los sacerdotes extranjeros, cierres de escuelas particulares, asilos y hospitales, persecución opositora y regulación de concentración de curas.
La iglesia católica responde con una huelga de culto público a nivel nacional con el consentimiento de la Santa Sede a partir del 31 de Julio de 1926. Los católicos al ver los templos cerrados, se organizan de manera pacífica a través de la liga nacional defensora de la libertad religiosa. Al no obtener los resultados deseados se levantan en armas sobre todo en la región centro y occidente de México dando inicio al encuentro sangriento con el estado conocido como la guerra cristera (14 de Agosto de 1926 – 21 de Junio de 1929). Esta lucha se extendió por los estados de Guanajuato, Jalisco, Querétaro, Aguascalientes, Nayarit, Colima, Michoacán, Zacatecas, Puebla, Tlaxcala, Veracruz, Tehuantepec y la Cd. De México. El saldo de esta lucha de acuerdo a algunos autores fue mayor a 100,000 combatientes muertos y algunos otros investigadores nos dicen que el número de muertos fue cercano a 200,000, más la población civil muerta.

Durante este conflicto se crearon canticos religiosos cristeros muy famosos, que hasta la fecha aún se cantan en las iglesias, se muestran 2 ejemplos de estos:
“Reine Jesús por siempre,
«Reine su corazón,
«Que nuestra patria,
«Que es nuestro suelo,
«Que es de María la nación”
«¡que viva mi cristo, que viva mi rey!
«¡que impere donde quiera triunfante su ley!
«¡que impere donde quiera triunfante su ley!
«¡que viva cristo rey, que viva cristo rey!
«>En la villa de Santiago Tuxtla en esa época (1927) por el conflicto religioso, el templo de San Diego estaba cerrado al culto, las misas y otras ceremonias católicas se celebraban en casas particulares como la de la señorita Genoveva Perea y de las Hermanas Queta y Vinita González. El sacerdote español Gerónimo Buenfil era el que celebraba las misas y los oficios religiosos. Dado lo peligroso que era asistir a estas ceremonias religiosas, se creó una señal de identificación para las personas que asistían a dichos oficios esta clave fue “Ave María Purísima” y del interior le contestaban “Sin pecado concebida”. Algunos ritos como los bautizos se realizaban en nuestro querido rio Tepango, cuando aún no estaba contaminado, en la parte conocida como Pixixiapan, en donde se efectuaban dicho rito tal como lo hacía Juan el Bautista en la época de Jesucristo.

Foto 3.- Monseñor Rafael Guizar y Valencia
Con el cambio de gobierno, el presidente Emilio Portes Gil, asesorado por Dwight Monrroy embajador de E.U.A. y el alto clero católico dirigidos por el obispo Leopoldo Ruiz Flores, presidente del comité episcopal mexicano firmaron el final del conflicto el 21 de Junio de 1929. Se garantizó la amnistía a los combatientes, así como la restitución de las iglesias y presbiterios reanudándose el culto inmediatamente.
La guerra cristera se da por terminada sin el consentimiento de los que intervinieron en la lucha, por lo que se dio una ruptura entre los combatientes y el alto clero católico, estas desavenencias se dieron también entre la liga nacional para la defensa de la libertad religiosa y el episcopado mexicano, el cual centralizo y controló a los laicos católicos por medio de la Acción Católica Mexicana fundada en 1922 durante el pontificado de Pio XI
En el estado de Veracruz el fanatismo anticlerical del gobernador, Coronel Adalberto Tejeda Olivares (1928 – 1932), un antiguo revolucionario que considero a su parecer necesario reformar los artículos constitucionales que limitaban la libertad de cultos y las prácticas religiosas externas con el objetivo de terminar con el fanatismo religioso de la población y su gobierno se dedicó a perseguir a los ministros del culto y a clausurar templos. Teniéndose un culto restringido durante los años de 1929, 1930, 1931 y 1932.

El 06 de Marzo de 1931 en la misa de las 07 de la mañana personas no identificadas hicieron estallar una carga de dinamita en uno de los altares laterales de la catedral de Xalapa. Ante tal hecho monseñor Rafael Guizar y Valencia pidió al gobernador de Veracruz y a la secretaria de gobernación de México garantías y reparación de daños.
El gobernador Adalberto Tejeda respondió con la promulgación de la ley 197 (ley de cultos) también conocida “ley Adalberto Tejeda” expedida el 08 de Julio de 1931 cuyo artículo primero establecía “el número máximo de ministros de cada culto, en el estado, será 1 por cada 100,000 habitantes” como el censo de 1930 había arrojado una población de 1, 300,000 habitantes en el estado se determinaron que solo 13 sacerdotes fueran los encargados del culto. Lógicamente causo una enérgica propuesta por parte del obispo de Veracruz Monseñor Guizar y Valencia
Por el conflicto con la iglesia católica y la promulgación de la ley 197 el gobernador Adalberto Tejeda sufrió un fallido intento de asesinato al salir del palacio de gobierno en Xalapa, Ver. La represión no se hizo esperar, diversos grupos anticlericales atentaron contra templos católicos. El 26 de Julio de 1931 en la iglesia de nuestra señora de la Asunción en el puerto de Veracruz, el padre Ángel Darío Acosta a las 6 de la tarde con 10 minutos, muere asesinado quedando gravemente herido el padre Landa. Este asesinato causó una enérgica protesta y un repudio popular en todo el estado.
Retomando los acontecimientos del conflicto religioso en nuestra patria chica, El profesor Rafael Canelo Mozo Presidente municipal de Santiago Tuxtla de 1932 a 1933 época en la que formaba parte del grupo de poder de las agrarista, era totalmente anticlerical, participando en la persecución religiosa en el municipio y como la Real Villa de Santiago Tuxtla, tenía el nombre del apóstol Santiago discípulo de Jesús de Nazaret, propuso al gobierno del estado cuyo dirigente era Adalberto Tejeda sustituir dicho nombre, propuesta que fue aceptada, por lo que el 05 de Noviembre de 1932, siendo gobernador sustituto el Lic. Miguel Aguillón Guzmán, ya que Adalberto Tejeda había pedido permiso para recuperarse del atentado, por decreto gubernamental Santiago Tuxtla cambio su nombre original por el de Juan de La Luz Enríquez.
El Gral. Juan de la Luz Enríquez Lara, fue un militar y político tlacotalpeño, nació el 16 de Mayo de 1836, participó en la guerra de reforma y en la intervención francesa, fue gobernador del estado de Veracruz de 1884 a 1892. Muere en Xalapa, Ver. El 17 de Marzo de 1892. La ciudad de Xalapa lleva su nombre en su honor.
Gracias al esfuerzo de nuestros paisanos que nunca aceptaron dicho cambio y en los cuales afloro el inconsciente colectivo de más de 4 siglos de aculturación religiosa, el 17 de Octubre de 1936 nuestra patria chica recupera su nombre original que desde 1525 ostentara. Lo anterior por decreto gubernamental del Lic. Ignacio Herrera Tejeda gobernador interino, siendo nuestro presidente municipal el Sr. Felipe García Silva.
Lo anterior es un claro ejemplo de que cuando el pueblo se une y es solo uno, jamás será vencido. Va pues un reconocimiento a todo el pueblo tuxtleco de esa época, que supo luchar tenazmente para lograr que el nombre original de nuestra patria chica se recuperara. Y que esto sirva para que los habitantes de Santiago Tuxtla de hoy y del mañana no olviden su pasado y guarden recuerdo y gratitud por toda la historia de este pedacito de patria que habitamos.
¡VIVA SANTIAGO TUXTLA, QUE DIOS LO BENDIGA SIEMPRE!

