En Ángel R. Cabada, se ha constituido una «contraloría campesina» que agrupa a comisariados ejidales del municipio, marcando el inicio de la Unión de Ejidos en defensa de la industria cañera. Este movimiento surge como respuesta a los abusos del Ingenio San Pedro y de líderes de organizaciones cañeras, quienes han vulnerado los derechos de los productores y ejidatarios. La iniciativa fue respaldada por diversas autoridades y expertos en el ámbito agrario, quienes reconocieron la necesidad de organizarse para enfrentar los cobros excesivos y descuentos injustificados que han afectado a los cañeros durante años.
La doctora Estela Cessa Flores, asesora de la Coordinadora de Ejidos y Comunidades de Veracruz, subrayó la importancia de consolidar un proyecto de ley cañera que proteja los derechos de los ejidatarios. A pesar de que Veracruz es el segundo estado en producción de caña de azúcar a nivel nacional, los productores continúan siendo tratados como el último eslabón de la cadena, recibiendo precios injustos por su producción. Cessa enfatizó la necesidad de transparencia en los cobros y la justificación de los costos que afectan a los productores.
El movimiento de los ejidatarios de Ángel R. Cabada es un paso significativo hacia la defensa de sus derechos y la búsqueda de un sistema más equitativo en la industria cañera. Se destaca que más del 60% de la producción de caña recae en tierras ejidales y comunales, lo que resalta la importancia de empoderar a los productores y asegurar que sus voces sean escuchadas en las decisiones que afectan su labor. La lucha por la justicia en el sector cañero es considerada legítima y necesaria para garantizar un trato justo y equitativo para todos los involucrados.

