Un vuelo procedente de San Diego, Estados Unidos, con 135 inmigrantes indocumentados aterrizará este jueves por la tarde en San José, Costa Rica. Entre los pasajeros, en su mayoría de origen asiático, se encuentran 65 menores de edad y al menos dos mujeres embarazadas, según informó Omer Badilla, viceministro de Gobernación y Policía de Costa Rica.
Los migrantes provienen de países como China, Afganistán, India, Pakistán, Tayikistán, Vietnam, Georgia y Azerbaiyán. Debido a que algunos de estos países no han aceptado repatriarlos directamente desde EE. UU., Costa Rica actuará como un «puente» para su regreso, explicó el Gobierno estadounidense.
Una vez en Costa Rica, los migrantes serán trasladados al Centro de Atención Temporal para Migrantes (CATEM) en Corredores, cerca de la frontera con Panamá, donde recibirán apoyo humanitario por parte de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) mientras se define su situación migratoria.
El presidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves, destacó que este acuerdo refleja el compromiso humanitario de su país, que aceptará hasta 200 migrantes deportados bajo este programa, con el apoyo de la OIM y el ACNUR para gestionar su regreso a sus países de origen.

