Uruapan, Mich. — La violencia en Michoacán continúa escalando tras el asesinato del presidente municipal de Uruapan, Carlos Manzo. El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla confirmó el hallazgo de dos cuerpos sin vida que, de acuerdo con las primeras líneas de investigación, serían presuntos cómplices del sicario que atacó al edil el pasado 1 de noviembre.
Los cadáveres fueron localizados el lunes en distintos puntos de la región de Uruapan. El mandatario estatal señaló que ambos sujetos habrían participado en la logística del crimen; no obstante, aclaró que la información aún está siendo verificada por la Fiscalía General del Estado (FGE), que continúa con las pruebas periciales para esclarecer el caso.
El primer cuerpo fue encontrado en la carretera Uruapan–Paracho, a la altura de la comunidad indígena de Capacuaro, donde habitantes de la zona dieron aviso a las autoridades tras observar el cadáver ensangrentado. Elementos de la Guardia Civil acordonaron el área y, durante el operativo, ubicaron un segundo cuerpo envuelto en bolsas de plástico.
La FGE trasladó ambos restos al Servicio Médico Forense para realizar las necropsias correspondientes. Hasta el momento, uno de los fallecidos fue identificado como Josué “N.”, un joven de 16 años originario de Uruapan. El segundo cuerpo, de un hombre adulto, permanece en calidad de desconocido.
Las autoridades investigan si estos homicidios están relacionados con un posible ajuste de cuentas entre grupos criminales tras el asesinato del alcalde. La Fiscalía continúa con las indagatorias para determinar la cadena de responsabilidades y avanzar en el esclarecimiento total del caso.

