Ciudad de México.— La marcha de la llamada Generación Z, realizada este sábado en la capital del país, derivó en una de las movilizaciones más violentas de los últimos años, dejando al menos 120 personas lesionadas —entre ellas 100 policías y 20 civiles— y 40 detenidos, de acuerdo con la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC).
La protesta, que reunió a miles de jóvenes desde el Ángel de la Independencia hasta el Zócalo capitalino, pasó del descontento social a un abierto reclamo político. Entre las principales consignas destacaron: “¡Fuera Morena!” y “¡Fuera Claudia!”, dirigidas contra la administración de la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, y la fuerza política en el poder.
La SSC informó que los choques comenzaron cuando un grupo identificado como “bloque negro” derribó vallas metálicas instaladas en el Centro Histórico, desencadenando enfrentamientos con elementos policiales. Manifestantes utilizaron palos, martillos, piedras y objetos contundentes, mientras que autoridades respondieron con acciones de contención.
Al menos 40 policías fueron trasladados a hospitales por lesiones más graves, mientras que otros 60 recibieron atención en el lugar. Los civiles heridos presentaron contusiones, irritación por gas y golpes.
Detenciones e investigaciones
Del total de 40 personas detenidas, 20 quedaron a disposición del Ministerio Público por delitos como lesiones y robo, mientras que el resto enfrenta faltas administrativas. La Dirección General de Asuntos Internos revisará la actuación de los uniformados ante denuncias de presunto uso excesivo de fuerza.
La marcha se originó como un reclamo juvenil ante la violencia, la inseguridad y la percepción de corrupción en el país; sin embargo, tomó un tono más político tras el asesinato reciente de un alcalde y el incremento de la tensión entre ciudadanía y autoridades.
Funcionarios capitalinos atribuyeron los disturbios a “grupos provocadores”, mientras que manifestantes acusaron al gobierno de reprimir la protesta y de no atender las demandas ciudadanas.
La movilización, que reunió a unas 17 mil personas según estimaciones oficiales, marca un nuevo capítulo en el creciente descontento social de sectores jóvenes, cuya presencia y discurso han comenzado a influir en la agenda pública nacional.

