Vie. Jun 12th, 2026

Agencias, México.—El domingo 3 de abril inicia el Horario de Verano, cuya aplicación genera importantes ahorros para el país, informó la Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía (CONUEE), que recomienda a la población adelantar los relojes una hora, desde la noche de hoy sábado 2 de abril.

La aplicación del Horario de Verano tendrá una duración de siete meses por lo que concluirá el domingo 30 de octubre próximo, con excepción de los municipios ubicados en la franja fronteriza norte, de conformidad con lo estipulado en la reforma al Decreto por el que se establece el horario estacional que aplica en los Estados Unidos Mexicanos, publicada el 6 de enero de 2010.

Para estos municipios fronterizos, el Horario de Verano tendrá una duración de 8 meses y concluirá el domingo 6 de noviembre de 2011.

El Horario de Verano es una medida que consiste en adelantar el reloj una hora, con objeto de aprovechar mejor la luz solar en la tarde-noche.

Los ahorros acumulados por la aplicación del Horario de Verano, desde su inicio en 1996 a la fecha, permitieron dejar de utilizar aproximadamente, 17 mil 430 GWh, equivalente a 38.8 millones de barriles de petróleo equivalentes y evitando la emisión a la atmósfera de 23.36 millones de toneladas de bióxido de carbono equivalente.

Este ahorro de energía desde 1996 a la fecha sería suficiente para alimentar 33.1 millones de focos incandescentes de 60 watts, operando todo el año, equivalentes a las ventas de energía eléctrica correspondientes al 3er. Trimestre de 2010 de los Estados de Chiapas, Durango, San Luis Potosí y el Distrito Federal.

Este programa es parte del conjunto de medidas que requieren la participación, tanto del Gobierno como de la sociedad, las cuales están orientadas a desarrollar una nueva cultura del ahorro y uso eficiente de la energía.

Entre estas medidas destacan: las acciones derivadas de la aplicación de los Lineamientos de Eficiencia Energética para la Administración Pública Federal y del Protocolo de Actividades para la Implementación de Acciones de Eficiencia Energética en Inmuebles, Flotas Vehiculares e Instalaciones de la Administración Pública Federal; la publicación de la Norma Oficial Mexicana NOM 028-ENER-2010 de Eficiencia Energética de Lámparas para Uso General, y el Programa de Luz Sustentable; todas ellas enfocadas al uso eficiente de la energía y, en consecuencia, al cumplimiento de los acuerdos de reducción de emisiones del Protocolo de Kioto.

ANTECEDENTES DEL HORARIO DE VERANO EN MÉXICO:

En 1884 se convocó a la Conferencia Internacional sobre Meridianos, a la que asistieron representantes de los países más avanzados, en la Ciudad de Washington, Estados Unidos. En esta conferencia se acordó dividir a la superficie terrestre en 24 zonas, definidas por meridianos y a partir de un punto de referencia a nivel mundial. Se estableció así un esquema general de zonas de tiempo.

Para lograr lo anterior se ratificó la adopción de la división imaginaria de la Tierra en 24 partes iguales, que recibieron el nombre de husos horarios. A la región definida por cada huso horario corresponde una misma hora. Se estipuló que el meridiano de Greenwich sería el meridiano 0º o primer meridiano. Como consecuencia, al meridiano opuesto o complementario, el de 180º, se le conoce como línea internacional del tiempo o de cambio de fecha.

El Presidente, General Álvaro Obregón, decreto que México se incorporara al sistema de husos horarios, considerando “las obligaciones internacionales contraídas por la República Mexicana y, a fin de evitar confusiones en los servicios públicos”.

¿CÓMO SURGIÓ EL HORARIO DE VERANO EN EL MUNDO?:

El Horario de Verano no es un concepto nuevo, de hecho, la idea del aprovechamiento diurno de luz natural fue planteada por primera vez en el siglo XVIII, por el científico y diplomático estadounidense Benjamín Franklin. Este ilustre norteamericano proponía adelantar los relojes una hora durante el verano, a fin de aprovechar mejor la iluminación natural y así consumir un menor número de velas para alumbrarse durante la noche.

En ese entonces la propuesta no se puso en práctica, pero más adelante, durante la Primera Guerra Mundial (1914 – 1918), los países en conflicto recurrieron por primera vez al Horario de Verano (que llamaron horario de guerra) con el fin de ahorrar energéticos, debido a que entonces eran sumamente escasos.

Adelantar una hora los relojes durante los meses de mayor insolación demostró ser una medida tan eficiente que algunos países decidieron conservarla permanentemente.

Después de la Segunda Guerra Mundial, cada vez más países se han adherido al Horario de Verano, y las reglas para su aplicación se han ido desarrollando para ser lo más claras y universales posible.

En 1973 los países miembros de la OPEP impusieron un embargo petrolero de importantes consecuencias económicas, por lo que las naciones industrializadas comprendieron la urgencia de impulsar medidas del cuidado de la energía, que al mismo tiempo permitieran reducir la fuerte dependencia que hasta la fecha se tiene de los combustibles fósiles, tales como el petróleo y el gas.

La inclinación del eje de la Tierra y el movimiento de traslación provocan los días más largos del año durante el mes de junio para el Hemisferio Norte y durante diciembre para el Hemisferio Sur. Entre abril y octubre se registra el periodo del año en que la insolación (o tiempos de incidencia diaria de los rayos solares sobre un punto dado de la superficie terrestre) es mayor para los países del Hemisferio Norte (como el nuestro). Este periodo se denomina convencionalmente verano,  Al adoptar el Horario de Verano, los países recorren temporalmente sus husos horarios hacia el Este, es decir, hacia la salida del sol, con lo que “anochece” más tarde.