Vie. Jun 12th, 2026

Cuenca del Papaloapan.– El fenómeno climático conocido como El Niño se encuentra en fase de desarrollo y podría modificar de manera importante las condiciones meteorológicas en México durante la segunda mitad de 2026 y el inicio de 2027, según pronósticos de organismos internacionales especializados.

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) informó que existe una probabilidad del 80 por ciento de que El Niño se establezca entre junio y agosto de este año, mientras que las posibilidades de que permanezca activo hasta finales de 2026 superan el 90 por ciento.

Por su parte, el Centro de Predicción Climática de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) indicó que el fenómeno tiene altas probabilidades de desarrollarse durante el verano y mantenerse durante el invierno 2026-2027, con algunos modelos que incluso prevén una intensidad considerable.

El Niño se produce cuando las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial registran un calentamiento anormal, alterando los patrones atmosféricos y modificando las lluvias, temperaturas y la formación de ciclones en distintas regiones del planeta.

En México, especialistas advierten que este fenómeno podría generar cambios significativos en el comportamiento del clima, favoreciendo en algunas zonas lluvias intensas e inundaciones, mientras que en otras podría propiciar periodos de sequía y temperaturas por encima de los promedios históricos.

Estados como Veracruz y Oaxaca permanecen bajo observación debido a su vulnerabilidad ante fenómenos hidrometeorológicos extremos. Las autoridades mantienen vigilancia permanente durante la actual temporada de lluvias y ciclones tropicales.

La OMM también alertó que la combinación de El Niño con el calentamiento global podría incrementar la frecuencia e intensidad de eventos meteorológicos extremos en diversas regiones del mundo. Incluso, algunos organismos internacionales señalan que 2027 podría ubicarse entre los años más cálidos registrados si el fenómeno alcanza una intensidad elevada.

Ante este panorama, especialistas recomiendan fortalecer las acciones de prevención, protección civil y monitoreo climático para reducir riesgos y anticipar posibles afectaciones en los próximos meses.