Sáb. Jun 6th, 2026

Alfonso Rodríguez Santos, San Andrés Tuxtla, Ver.—A pesar de que en los separos de la Comisaría Municipal destacamentada en esta ciudad de San Andrés Tuxtla, la tarde-noche de ayer había más de cinco detenidos por diferentes delitos, solo dieron a conocer a este medio de comunicación tres de ellos, quienes responden a los nombres de José Pablo Témich Malaga, de 28 años de edad, de ocupación obrero, con domicilio conocido en la colonia 20 de Noviembre.

Témich Malaga fue intervenido por los uniformados alrededor de la 19:40 horas por violar el artículo 93 del Bando de Policía y Buen Gobierno, consistente en escandalizar en estado de ebriedad en el interior del domicilio de su padre, el señor Pablo Témich, a quien agredió física y verbalmente; ahora el desnaturalizado puede ser consignado ante el Ministerio Público Investigador del Fuero Común en lo que respecta a las lesiones, y por violencia familiar al Ministerio Público Especializado en Delitos Sexuales y Contra la Familia.

El segundo detenido responde al nombre de Enoduel Ixba Ixtépan, de 24 años de edad, de ocupación campesino, y con domicilio conocido en la comunidad de Tulapan, perteneciente a este municipio.

Este sujeto fue intervenido a la 15:00 horas por los municipales en virtud de que a su propia madre de nombre Rafaela Ixtépan Antemate solicitara el auxilio, ya que el malnacido la estaba agrediendo verbalmente; el detenido después de su intervención fue trasladado a esta ciudad de San Andrés Tuxtla para ser internado en los separos de la Comisaría Municipal.

El tercer detenido dijo llamarse Manuel Témich Quinto, de 22 años de edad, de ocupación obrero y con domicilio conocido en la colonia Buenavista de esta ciudad.

El antes descrito fue intervenido por la municipal después de haber ingerido bebidas embriagantes y negarse a pagar la cuenta en un bar, ubicado en la colonia La Estación.

El detenido obtendrá su libertad después de llegar a un acuerdo con el propietario del bar.

Seria saludable que algunos elementos de esa corporación policíaca deberían de recibir cursos sobre relaciones humanas, para que el trato con la gente sea digno y con absoluto respeto y no con arbitrariedad y prepotencia.

Que hay que decirlo no todos, pero si algunos que no nada más por portar el uniforme ¡Claro es respetado!; pero también se merecen el respeto y la ciudadanía con que ellos tratan, es necesario que la primera autoridad quien siempre le ha apostado a la seguridad y al bienestar social en su municipio empiece a tomar cartas en el asunto, por que esto es serio, más tratándose de quienes tienen el contacto directo con la ciudadanía.