La danza de los miles de millones de pesos y la cruda realidad urbana.
Es cierto, a lo largo y ancho de todo Veracruz la gente está herida y dolida económicamente hablando, asunto grave y delicado al extremo, porque a la postre en temas de índole electoral, las facturas políticas se van a cobrar con creces y más de uno va a salir raspado y va a morder el polvo.
Todo es un verdadero desma… gubernamental, las diversas dependencias trabajan con números rojos y el panorama es desolador a más de 7 meses de que Los Tuxtlas, Los Bajos Llanos del Sotavento, el Sur y más de 143 municipios sufrieran los peores desastres naturales, al ser devastados por los fenómenos climatológicos en septiembre del 2010, sin que hasta el momento nadie haga nada para resarcir los daños materiales en infraestructura carretera, viviendas y enceres domésticos.
Por estos días, en diversos puntos de la geografía veracruzana se han dado toda una serie de manifestaciones por parte de miles de damnificados que reclaman, con justificada razón, les hagan efectivos los vales de 10 mil pesos que en su momento, con tal de apaciguar los ánimos, les entregaron representantes de la SEDESOL para adquirir algunos de los enceres domésticos que perdieron por las inundaciones.
Durante todo este tiempo altos funcionarios gubernamentales solamente se han llenado la ‘bocota’ al decir que miles de millones de pesos han sido destinados para la reparación de cientos de kilómetros de caminos carreteros, caso concreto el de Santiago Tuxtla a Isla o de El Trópico a La Victoria y de Los Órganos a Montepío, los cuales están completamente dañados, lo mismo ocurre con la agricultura, la ganadería, piscicultura y otros. ¡¡Que descaro!!.
Hace unos días el gobernador del estado, Javier Duarte de Ochoa, quien ha soportado todos los vendavales del reverendo caos financiero administrativo de los últimos tiempos, tomó protesta como presidente de la Comisión Ejecutiva del Fondo de Reconstrucción de la Confederación Nacional de Gobernadores (CONAGO) con la asistencia de solo seis de sus homólogos de toda la República Mexicana y quien prometió, ahora sí, tomar al toro por los cuernos para hacer frente al reclamo popular, al grado tal aceptar el reto para hacer modificaciones a los diversos esquemas del programa Federal.
Será a través de su gestión, —afirmó—, que cada uno de los municipios y localidades afectados tanto por el huracán Karl como la tormenta tropical Matthew, podrán lograr la reconstrucción de éstas severas afectaciones, y así por fin, recuperarse de los daños en su infraestructura carretera y vialidades, que hasta el día de hoy se encuentran afectadas ante el marcado descontento de miles de veracruzanos y quienes nos visitan o tienen la imperiosa necesidad de cruzar nuestro territorio.
Javier Duarte de Ochoa reconoció en su discurso la incapacidad financiera del estado para hacerle frente a dichas contingencias y advirtió que todo se debió a que el Fondo de Desastres Naturales reformó sus reglas de operación, haciendo más inflexible la posibilidad de obtener los recursos por parte de las entidades federativas con mayor prontitud.
Aquí habremos de recordar que el pasado 24 de septiembre la ex secretaria de Protección Civil, Silvia Domínguez López, informó que Veracruz recibió 265 millones de pesos para atender a miles de damnificados por las inundaciones en 143 municipios afectados por los fenómenos naturales, más sin embargo, todo indica que fue de saliva y papel, al igual que los otros 9 mil millones de pesos revelado en información que se emitió a través de la Reunión de Evaluación de Daños por el Huracán Karl, realizada en la base aeronaval de Las Bajadas, encabezada por parte del ex mandatario, Fidel Herrera Beltrán y el presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa, en su visita a la entidad en el 2010.
Desafortunadamente hasta el momento las cifras son de desolación, la misma Silvia Domínguez, expresó que el meteoro causó daños en al menos 143 municipios, donde 91 fueron afectados gravemente, que comprendían desde las sierra de los Tuxtlas, Los Llanos del Sotavento, Hueyapan de Ocampo, hasta el sur de la entidad, la cabecera municipal de Tamiagua, hasta el norte de Veracruz.
En aquel entonces oficialmente se determinó que quedaron devastadas alrededor de 144 mil viviendas de mil 500 localidades por el desbordamiento de 29 ríos y 44 arroyos; y donde también 227 planteles educativos quedaron confinadas por las inundaciones, provocando pérdida total, tanto del inmueble como de su mobiliario, tristeza da a conocer que similar situación, si no es que peor, estaría por repetirse en la próxima temporada de lluvias ya que los afluentes como El Papaloapan, El San Agustín y El San Juan, no han sido debidamente dragados, lo cual refleja apatía, indiferencia, irresponsabilidad y hasta vale “madrismo” de quienes gobiernan en Veracruz.
Ahora bien, ¿Cree usted qué sea relevante y de vital importancia la titularidad obtenida de Javier Duarte de Ochoa ante la CONAGO? Digo, porque lo que realmente quiere la gente dañada y afectada es que les sean reparados sus patrimonios y no que el Ejecutivo del Estado se pavonee en las primeras planas de los periódicos capitalinos exhibiendo su flamante presea, ojala y pronto les devuelva la tranquilidad a miles de familias que a casi un año de los fenómenos naturales, todavía se encuentran a un padeciendo las afectaciones de infraestructura y la pérdida de sus viviendas, asunto que dios no lo quiera podría repetirse con similares consecuencias, pues alguien no está haciendo bien su trabajo gubernamental y prueba de ello es que infinidad de agentes municipales ya han alzado la voz afirmando que no se hacen bien los trabajos del dragado de afluentes, en las que se han destinado, dicen nuestros gobernantes, miles de millones de pesos.
Nuestra madre naturaleza es sabia y una vez más va a encuerar toda la cloaca administrativa. Al tiempo.
