Con la nueva iniciativa en referencia a la Reforma Educativa, también llamada “Reforma Laboral”, recorren en el Magisterio Nacional dos grandes fantasmas: La Desinformación y el Miedo, los cuales argumentan entre otras cosas, que las plazas de los maestros se encuentran en serio peligro y que la permanencia de los mismos en el sistema quedará supeditada a los rubros de una imposición legal a través de una evaluación obligatoria, sistemática, punitiva y sobre todo “eliminatoria”, en caso de no ser aprobada por los mismos.
Artículo de Hermilo Coto Xolot.—Muchas son las versiones en torno a la nueva iniciativa de Enrique Peña Nieto, respecto a la llamada Reforma Educativa. Algunas de ellas manipuladas por los sindicatos magisteriales, y otras por la falta de información en el grueso de los maestros. Sin embargo, cuando el río suena, algo debe de haber y algo que tenemos que considerar. Si bien muchos ven con buenos ojos lo que el gobierno está haciendo con el supuesto de “restructurar y limpiar el sistema educativo nacional”; hay quienes ven en ello lo negativo y catastrófico, sobre todo los maestros, los cuales perciben el uso de la fuerza y la imposición, pero sobre todo, por el peligro que corren sus plazas y permanencia de los mismos en el sistema.
Algo de cierto es, pero también conviene considerar que la situación que se vive en el sistema educativo nacional, es verdaderamente alarmante; se encuentra en las mismas condiciones de hace varias décadas: baja eficiencia terminal, altos índices de reprobación, deserción y repitencia escolares, pero conviene preguntarse ¿Hasta qué punto el Estado y los Sindicatos son culpables o han incurrido deliberadamente en esta penosa realidad?
Aludiendo la experiencia que nos ha dado la historia presidencialista de varios sexenios, y con los intentos de “cambiar”, “renovar”, “reestructurar”, “modificar” el Sistema Educativo Nacional con sloganes tales como “renovación moral”, “revolución educativa”, “modernización educativa”, “reforma educativa”, etc… Hoy, la “Nueva Reforma”, es también otro argumento producto del mismo teatro y la parafernalia que utiliza cada presidente para justificar su estancia en el poder. No obstante, todo queda en frases, en demagogias; porque la situación sigue igual. Como decía Sara Finkel, “Mientras no se cambien las bases de la estructura económica, lo que se intente hacer al margen de ello, sólo es la misma actitud burguesa que utilizan los que detentan el poder en una sociedad como tal”.
Sabemos que ni con la “terapias de miedo” en referencia a la imposición de los criterios legales y sistemas de evaluación coercitivas y eliminatorias en el Sistema Educativo Nacional; ni con la llamada eliminación de plazas vitalicias y por herencias; muchos menos con la imposición de desenfrenadas y desesperadas estratagemas y medidas quirúrgicas que el estado impone al Magisterio Nacional, “quitarán de un plumado” los rezagos históricos y sociales que en cuestiones de contenidos metodológicos, técnico-pedagógicos, académicos y sociales, ha adolecido la educación en México a lo largo de varias décadas y sexenios; de parecida manera con otros grandes males paralelos a la misma, como son la extrema pobreza, la marginación, el desempleo, la falta de vivienda, la inseguridad, la emigración, la corrupción, entre otros que caracterizan aun en el tradicional esquema tercermundista y de subdesarrollo.
Es bien sabido, que lo que el estado trata de dar a entender con estas medidas, es que tanto el mundo y la sociedad piensen que quienes llegaron al gobierno a través del Partido Revolucionario Institucional (PRI), es uno “nuevo”, “renovado”, “limpio”, “revolucionario”, “cambiante”; y por lo tanto lo aplicado legalmente a este rubro (El Educativo), intentan “mejorar el Sistema de Educación”, de una –según ellos, “baja, nula, deficiente, mínima, insuficiente y mediocre”, a una de mejor calidad. Sin embargo, muchos saben a ciencia cierta que las causas de este fenómeno que priva en “la mediocridad de la educación”, no ha sido culpable el Magisterio Nacional, sino las caducas condiciones políticas y económicas corruptelarias en el país; así como otros factores conectados con las pésimas condiciones materiales, económicas y culturales en que viven las mayorías, incluidos la baja y casi nula conciencia social, su analfabetismo cultural y político, como la participación directa y determinante del estado, por atender otras políticas y cuestiones a las que se les dedica las mayores atenciones y mayores rubros presupuestales, menos la que requiere la educación para hacerla más global, más justa y participativa, popular e igualitaria a las reales necesidades del pueblo.
Otros de los objetivos del gobierno según expertos y analistas, es sin duda alguna, “Acabar con el caciquismo enquistado que por varios lustros ha mantenido en el poder a líderes vitalicios que han manejado la educación a su antojo”. “Su poderosa influencia en el Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educación (SNTE) y su fuerte injerencia en la Secretaría de Educación Pública, y en todas las dependencias de educación estatal y regionales”.
Por ende, esa situación ha dado lugar entre otras cosas, al desprestigio tanto a la educación como a la imagen de los maestros de México. Donde se ha permitido toda clase de vicios como las llamadas –ventas de plazas, maestros aviadores; asimismo, la injerencia de miles y miles de mentores en el sistema, carentes de títulos y de la más mínima preparación profesional, teórica, ética y de responsabilidad y vocación que requiere la labor.
Se ha dado lugar, inclusive a que muchos maestros, con el ´solo hecho de justificar un puesto en el Sindicato, o por estar comisionados en otros órdenes de gobierno, cobren sueldos estratosféricos equivalentes a más de tres o cuatro salarios, sin trabajarlos; en vergüenza a los misérrimos emolumentos que percibe la mayoría de maestros de banquillo. Inclusive se dan casos frecuentes donde ha habido promociones, movimientos y ascensos a consecuencia del compadrazgo y liderazgo sindical.
Aunque cabe reconocer, que la estancia de la maestra Elba Esther Gordillo, en el Sindicato Nacional de Maestros, ha sido por varios sexenios trampolín, bastión y fuerza corporativa determinante y definitiva para que varios candidatos abanderados por el PRI, llegarán al poder con el apoyo de la mentora Gordillo y los más de un millón de afiliados de ese instituto gremial.
Otras opiniones coinciden que el desprestigio que ha permeado a la Educación en México y al Magisterio Nacional, ha hecho que esta prominente figura política de la profesora, se le vea como si ella fuera la culpable directa de la situación de no ser que “se le está castigando”, como lo establece una nota en la CNN “…Desde el 2006 fue ya expulsada del partido, acusada de operadora en la traición de haber creado otro partido (Nueva Alianza) y de apoyar a otro candidatos presidencial no priísta”.
Con respecto a la Reforma Educativa y lo criticado por la maestra Elba Esther Gordillo en el sentido de que la misma actuará en detrimento de los derechos de los trabajadores de la educación, el presidente Peña Nieto y el Secretario de Educación Emilio Chuayffet, señalaron lo contrario al afirmar que la Reforma no pone en riesgo las plazas de los maestros “…La Reforma, lo digo claramente, respetará integralmente los derechos individuales y colectivos del Magisterio” –agrega- “…Pero con la Ley en la mano, vigilará que cada agente educativo cumpla con lo que le reserva específicamente la norma”.- Por su parte el Secretario de Educación indica “…Es una iniciativa con dedicatoria a una cruda y permanente pérdida del estado en materia de rectoría del Sistema Educativo Nacional”.
Entre otras cuestiones que el Sindicato no vio con buenos ojos, fue lo expresado por el Ejecutivo “…Que ésta (La Reforma Educativa) permitirá acabar con la discrecionalidad en los ascensos de los maestros así como vigilar que los profesores sindicalizados cumplan con las normas.” “…Poner fin de igual manera a las promociones de los maestros por compadrazgos con liderazgo sindical” y “…Que la evaluación es para mejorar las capacidades, destrezas y profesionalismos en la enseñanza, la cual (la evaluación), no estará sujeta ni a caprichos ni intereses, la imposibilidad de definir la evaluación y que ésta se ajuste a los criterios de un órgano autónomo”.
A la anterior declaración, fue avalado por el dirigente nacional del partido de la Revolución Democrática Jesús Zambrano, al calificarla como “Una Reforma estructural muy importante para el país, ya que con ella permitirá recuperar el Sistema Educativo Nacional de una camarilla que durante décadas fácticamente lo hizo su botín, en referencia al grupo sindical”.
No obstante la maestra Gordillo, sigue reiterando que las plazas de los maestros y la permanencia de los mismos en el sistema, sí están en riesgo, en el sentido de que el nuevo gobierno está implementando un proceso legal de evaluación sistemática a los maestros, cuestión de que si los mismos reprueban, “Les darán un puntapié por el tracero” y los eliminarán de la nómina. Sustentando, dicen por lo vertido el 1º de diciembre del 2012, por el nuevo gobierno: “Nada de plazas vitalicias no hereditarias”. Aunque muchos opinan que las plazas por herencia son un derecho alcanzado por las grandes luchas magisteriales y siempre y cuando los hijos cumplan con los requisitos profesionales. Otras de las contestaciones de muchos respeto a las versiones escuchadas, es en el caso de que los mentores sean eliminados por la evaluación que impone la SEP, es por igual una falacia, puesto que la legislación laboral, reconoce también el derecho alcanzado por antigüedad de los mismos en el servicio, como son la planta y la basificación, respectivamente.
