Tienen tus ojos la transparencia
del mar en calma y su inmensidad
en donde brilla la inteligencia
y un alma bella por su bondad.
Suave y divino fulgor los baña
como si fueran del más allá,
hondo reflejo de luz extraña
que a tu semblante dulzura da.
Bellas pupilas que transparentan
toda la gloria de un nuevo edén,
ojos divinos que representan
en mi la dicha cuando me ven.
Dios que hizo todo lo que es divino
para rendirle veneración
puso tus ojos por mi camino
iluminándome el corazón.
Pablo B. Pineda Cortés / Año 2014.
