para mis ancestros
la pesca fue primero
estaban asentados
en la rivera de nuestro lago
que tanto quiero.
Las casas eran de palma
con techo de zacate
las columnas eran troncos
con paredes de otate
como colchón un petate
también un zarape.
Así de sencillo
era mi pueblo
noches con oscurana
pero tranquilo
de repente cantaban las ranas.
Que bellos tiempos
al atardecer mi padre
tomaba su chinchorro
para la captura de topotes
que para mí era bonito
como si fuera oro y plata
yo era un chiquillo.
Bellas noches pasé
cuando se asomaba la luna
y me dormía soñando
alcanzar una estrella,
al salir el sol
me despertaba
cuando entraba
por la rendija
de la ventana
¡Y mi madre decía
hijo buenos días!
Autor: Carlos Azamar Hagmaier
Fecha: 3 de Febrero del 2014.

