Ejido Adolfo Ruiz Cortines.
Perteneciente al Municipio de San Andrés Tuxtla, se ubica al Noreste del volcán de San Martín en el estado de Veracruz; geográficamente se localiza entre las coordenadas que forman el paralelo 18°31´39´´ latitud norte y, el meridiano 95°08´ 02´´ longitud oeste; su altitud es de 1050 metros sobre el nivel del mar, su superficie es de 1026 hectáreas, divididas en dos polígonos o secciones, colinda al norte con los ejidos: El diamante, Emiliano Zapata, Miguel Hidalgo, Calería y Barrio Lerdo de Tejada; al sur con los ejidos: Perla de San Martín y Calería; tiene una población aproximada de 260 habitantes y 75 viviendas, hay 43 hombre y 3 mujeres ejidatarios, una parte de la población es avecindada. Este hermoso paraíso selvático de gran colorido y majestuosidad, se encuentra a 15 kilómetros por carretera pavimentada de la cabecera municipal; las religiones que predominan son católica, pentecostés y adventista; en cuanto a servicios educativos, cuenta con Jardín de niños de CONAFE, la Esc. Primaria “Juan Escutia” de la SEV y, la Secundaria C.P. Octavio Pérez González de CONAFE; sus actividades principales son: ganadería , cría de cerdos y borregos; cultivan en poca escala: maíz, chayote y calabaza, para consumo personal; cuenta con los siguientes servicios: Luz eléctrica, provisión de agua domiciliaria , Casa de Salud y, tienda Diconsa; se puede llegar al poblado en vehículos de transporte rural conocidos como piratas o, en carros particulares y taxis, etc.
Su clima es cálido húmedo, con vientos del Norte y del Este, representados por vientos alisios y tormentas tropicales que traen humedad del mar e indican la temporada de lluvias del verano, los nortes llegan con lluvias intensas y producen bajas temperaturas de diciembre a febrero.
Su suelo es de origen volcánico, compuesto de roca ígnea y, cerros con grandes pendientes en algunas laderas; las especies vegetales que predominan son entre otras: amate, amate capulinero, chocho, cola de chango, cuerillo, jonote, laurel chilpatillo, laurel hoja ancha, mulato, palo blanco, cosquelite, súchil, tepejilote, zapote de agua, cocuite, cedro y diversas plantas y arbustos; entre las especies animales se localizan: ardilla gris, armadillo, jabalí, mapache, puerco espín, tejón, tepescuintle, faisán, paloma chifladora, paloma perdiz tuxtleca, chachalaca, pepe, pichos, primavera, torcaza, nahuyaca, sorda y, diversos reptiles e insectos.
GASTRONOMIA
Es muy rica y variada, en los típicos restaurantes que hay en el pueblo, se venden exquisitas mojarras guisadas al gusto y, antojitos diversos, así como las comidas tradicionales de la región. La especialidad del lugar es la flor del chocho, guisada con frijoles, huevo o carne y el té de zacate de limón con leche.
El poblado se fundó a mediados del siglo XX, la primer solicitud del ejido se hizo en 1953, cuando Don Adolfo Ruiz Cortines era presidente de la república, por esa razón lleva su nombre; los primeros que llegaron a desmontar con la finalidad de establecerse, fue gente del barrio de Campeche, pero no estaban organizados y, anduvieron errantes, limpiaron en Sihuapan y Calería, pero no quedaron en ninguno de estos sitios, finalmente los ubicaron en el barrio de Campeche; en 1955 llegó otro grupo a lo que hoy es el ejido Ruiz Cortines, al cual actualmente le denominan los pobladores de dicho ejido, “ el primer grupo,” encabezado por Luis Cinto López, al que se le otorgó el ejido, a través de una resolución presidencial en 1967, que consideraba a cuarenta y seis ejidatarios y sus familias, además de un primer permiso de aprovechamiento forestal, para el que se hizo convenio con un aserradero cercano; los integrantes de este grupo, fueron quienes formaron este pueblo y, todo parecía indicar que había nacido un nuevo ejido, pero al interior del grupo, habían grandes conflictos, esto provocó un ambiente tenso de inconformidad e incertidumbre entre los pobladores; el 5 de enero de 1970 el problema se agudizo y, lo que parecía haber sido un acuerdo al principio entre todos los miembros del grupo, se transformó en una tragedia que marcó una etapa muy irregular en el ejido; comenzaron las disputas internas pues el líder, ordenaba a la gente que limpiaran las tierras con la promesa de que podían quedarse con ellas y, una vez libres de árboles y listas para el trabajo, ubicaba a sus familiares o conocidos, en lugar de cumplir con su palabra; esto provocó un ambiente tenso de inconformidad e incertidumbre entre los pobladores y, lo que parecía haber sido un acuerdo al principio entre todos los miembros del grupo, se transformó en una tragedia que marcó una etapa nefasta en el ejido.
Entre los años 1968 y 1970 el grupo entró en un conflicto interno, que llegó a desatar gran malestar entre los agremiados y el líder, por el mal reparto de las tierras ejidales, el cual hizo alianza con una persona ajena al grupo, para que interviniera la fuerza pública y entrara al ejido a desarmar a los hombres, pues en ese entonces cada quien traía su escopeta para cazar y, luego preparó una emboscada que el 5 de enero de 1970 terminó en una tragedia muy lamentable, que cobró vidas humanas; entonces el gobierno determinó que tanto buenos como malos, quedarían fuera del ejido. Ante tal situación tuvo que intervenir la Secretaria de la Reforma Agraria; con mayor o menor detalle, los pobladores de Ruiz Cortines evocan este conflicto, los cuales sin tener una participación directa, les influyó en la oportunidad de poder repoblar las tierras, resultando beneficiados, los cuales ahora lamentan la tragedia de los compañeros muertos y de los desalojados. Este enfrentamiento marcó una etapa crucial en la historia del poblado y, Luis Cinto López, tiene un lugar en la memoria de los actuales pobladores como un personaje central en la fundación del ejido, aunque sea una sombra del pasado.
FUNDADORES DEL EJIDO
COMITÉ DEL COMISARIADO EJIDAL
Presidente Secretario Tesorero
Luis Cinto López Juan López Hernández José Cruz Infante
CONSEJO DE VIGILANCIA
Presidente Secretario Tesorero
Fernando Santiago López Francisco Cinto G. Cesáreo Cinto G.
Ejidatarios: Luis Cinto López, Mariano Tamayo, Miguel Rojas Ortiz, Eduardo Fermán, Francisco Sinta C., Leonardo Fermán, Cesario Sinta, José Cruz Indigo, Alberto Corzoón, Eulogio Cruz G., Mauro Jardines, Gilberto Ambros C., Luis Rojas Ortiz, Isidro Paz Mendoza, Fortino Torres F., Carlos Carballo Cano, Francisco Amedo F., Cenobio Vázquez G., Jacinto Báez Mixtega, Simón Rodríguez A., Nereo Rojas, Rosario Servín F., Juana Ixtepan C., Eulogio Hernández P., Luis Arrés Xolo, Petronilo Parra, Alejandro García V., Odilón Estévez, Moisés Chacha A., Pablo Estévez M., José Ruiz, José Cruz, Félix Dolona, Trinidad Navarez, José Rojas Balderas, Refugio Cruz B., Lucio Prieto Anota, Adolfo Mil C., Petronilo Parra G., Ceferino Rodríguez, Joel Paz, Sebastián López Martínez, Adolfo Hernández, Benigno López, Ángel Ataxca, Silvestre López G., Genaro Arrez Córdoba, Francisco López R., Macario Maya R., Antonio Paz, Heriberto Martínez, Dionisio Chigo, Filemón Carballo C., Rubén Rojas, Prisciliano Agridano B.
Después de pasado el conflicto, la Secretaría de la Reforma Agraria convocó a un repoblamiento con la condición de que las personas que llegaran , no tuvieran que ver con el problema anterior; quienes acudieron al llamado provenían de varias poblaciones de la región como Tebanca, Comoapan, Buenos Aires, El Nopal, Zapotal de Morillo, Pitaya, Arroyo Limón y Zapopan de Cabañas y aun de otros sitios como Cárdenas Tabasco; este grupo fue conocido como el “reacomodo,” palabra que se usó para denominar al nuevo poblamiento, en el cual se tuvieron que modificar todos los papeles tramitados antes. Pareciera que la sola denominación legal de este suceso, fue tan complicado para la gente y el gobierno que, “reacomodo” se transformó en una palabra que duró 12 años en lograr el reconocimiento legal de las tierras y, de los nuevos pobladores que llegaron; en la resolución presidencial quedaron reconocidos 46 ejidatarios, con una dotación de 20 hectáreas cada uno, por acuerdo económico de asamblea ejidal, se determinó que cada uno tocara a 15 hectáreas, para favorecer a quienes les había tocado la parte en donde hay pura piedra; actualmente integran el ejido las siguientes personas.
EJIDATARIOS ACTUALES
Alberto Seba Seba, Tomás Catalán Rentería, Guadalupe Domínguez Toto, Alfonso Cortez Témich, David González Mautes, Ismael Cortez Témich, Félix Beltrán Mazaba, Irene Sedas Larios, Lázaro Seba Chigo, Rogelio Seba Ambros, Nicolás Malaga Témich, Roberto Baxin Tépach, Samuel Cortez Témich, Pedro Cortez Marcial, José González Martínez, Feliciano Seba Chigo, Carmelo Martínez Acosta, Antonio Alvarado Chontal, Alejandro Candelario Martínez, Juan Alvarado, Israel Alvarado Chontal, Jorge Fermán de Dios, Moisés González Montes, Jonás Catalán Témich, Jesús Chaires Cervantes, Francisco Alvarado Coto, Alberto González Montes, Pablo Seba Seba, Juan Cabrera Tapia, Fernando Hernández García, Fernando Hernández Cervantes, José Charmín Alvarado, Vicente Cabrera Tapia, Abraham Romero Cervantes, Teresa Caporal Teóbal, José Vázquez Martínez, Benigno Absalón Arrez, Bartolo Constantino Pelayo, Nieves Torres Xala, José Alfredo Maya Prada, Eladia Fernández Rosas, Marcelino Absalón Arrez, Esther Ramírez Loeza, Parcela Escolar, Nieves Torres Xolo.
AUTORIDADES DEL EJIDO:
Agente Municipal: David González Montes
Comisariado Ejidal: Marcelino Absalón Arrez.
Consejo de Vigilancia: Feliciano Seba Chigo.
PERSONAJES DEL EJIDO:
Director de la Esc. Prim.: Profr. Antonio Toto Ixba
Encargada de la casa de Salud: Dra. Iris Campos Guzmán y Enfermera Rosa Nayeli Durán Díaz.
Compositor de canciones del ejido: Juan Pérez.
Primer profesionista originaria del ejido: Ing. Arq. Rubicela Hernández Cervantes.
Historiador del ejido: Sr. Fernando Hernández García.
Por mi parte es todo, deseo que tengan una semana feliz y, que Dios los bendiga abundantemente.
Profr. Sixto Carvajal/Cronista de San Andrés Tuxtla, Ver.
Con dedicatoria especial al Sr. Fernando Hernández García y a las autoridades del lugar, por las atenciones prestadas para la realización de este trabajo.
Es muy rica y variada, en los típicos restaurantes que hay en el pueblo, se venden exquisitas mojarras guisadas al gusto y, antojitos diversos, así como las comidas tradicionales de la región.



