Anoranzas, Por, Elgie Cameron Calo

Muy pronto

 

Estoy en la playa del Puerto de Veracruz, es un día de mucho sol y, sin embargo, oscuro. ¿Contracción? ¡No! Nubes negras preñadas de lluvia anuncian tormenta. A pesar  de eso, el sol brilla soberano, aunque todo esté oscuro aquí abajo.

Sentada a la orilla del mar, mientras el agua moja mis pies, pienso con tristeza en la situación de horror y de muerte que vive el pueblo de Kansas City, después de los últimos tornados que barrieron con la región.

En medio de tanto dolor, no puede salir de mi mente, la imagen de la enfermera rescatada con vida después de 4 días de haber estado enterrada bajo los escombros del hospital en el que trabaja.

No puedo olvidar el brillo de sus ojos negros cuando dijo delante de las cámaras de televisión; “Nada está perdido y creo en Dios”.

Tu cielo en este momento puede parecer oscuro, cubierto de nubes amedrentadoras, si tu fe está depositada en el Dios todopoderoso de la biblia, el sol brillará más tarde o más temprano.

Esa es la promesa de Pablo a los romanos, El apóstol anuncia la derrota completa del enemigo: “Satanás estará pronto bajo tus pies” es una promesa divina y Dios jamás deja de cumplir una promesa, hoy el enemigo puede traer dolor a tu vida, en este momento tal vez las lagrimas no te permitan ver al señor Jesús a tu lado pero el está ahí.

La enfermera de Kansas confía en Dios a pesar de que todo a su regreso está destruido. Los tornados acabaron con su casa con sus muebles y hasta con seres que ella ama. Pero no puede acabar con su fe. Ella sabe detrás de las nubes oscuras, brilla un sol esplendoroso.

A propósito, aquí en la playa el sol empieza a aparecer lentamente. Y eso me recuerda que las nubes siempre son pasajeras, es sólo un asunto de tiempo y de paciencia, la tormenta prevalece.

Parte hoy para enfrentar las luchas de un nuevo día, pero lleva contigo la certidumbre de que los días que el enemigo tiene para continuar trayendo dolor a tu vida están contados, cuando el suelo tiemble bajo tus pies, levanta tus ojos. Dios está en el mismo lugar. Y finalmente “aplastará muy pronto a Satanás bajo vuestros pies, la gracia de nuestro señor Jesucristo sea con vosotros”.