
Germán Méndez Rodríguez, Catemaco, Ver.—Muere un campesino de un balazo por su hermano, luego que se metiera a defender a su progenitor que estaba siendo agredido por el hoy homicida. Los familiares quisieron ocultar los hechos y lo estaban velando cuando arribó el Ministerio Público, para trasladar el cuerpo al anfiteatro y practicarle la necrocirugía e iniciar las investigaciones en torno a este homicidio.
Fue al mediodía de este viernes, cuando en la comandancia de la policía municipal de Catemaco, se recibió una llamada telefónica por parte del Agente Municipal de Balzapote, Santiago Zapot González, reportando el deceso de una persona por proyectil de arma de fuego y quien respondía al nombre de Eduardo Dolores Marcial.
De inmediato los policías al entrevistarse con el agente municipal, este les indicó que familiares del hoy occiso se habían presentado con el sub agente municipal para indicarle que fuera a levantar una acta por el deceso del hoy difunto, y el cual había fallecido a causas de un accidente al estar ingiriendo bebidas embriagantes. Sin embargo, los mismos familiares le confesaron que había sido a causa de un disparo de proyectil de arma de fuego, por lo que notificó al agente municipal de lo sucedido, siendo este último quien diera parte a las autoridades policiacas.
Más tarde cuando el Agente del Ministerio Público Municipal, en compañía de Agentes de la AVI, arribó al domicilio del hoy occiso, se percataron que estaban velando a una persona del sexo masculino, entrevistándose con los familiares.
El progenitor del hoy occiso quien se identifico como Félix Dolores Laureano, manifestó que eran aproximadamente las 01:00 horas de este viernes cuando sus hijos Félix Dolores Marcial y Eduardo se encontraban afuera de su domicilio ingiriendo bebidas alcohólicas, percatándose que estos empezaron a discutir, por lo que salió a decirles que se calmaran.
Acto seguido, Félix molesto se le acercó, lo encaró y lo empezó a abofetear, ante tal acción su hijo Eduardo al tratar de defender a su progenitor de las agresiones de su hermano, le propinó varios martillazos en la cabeza, sacando Félix un arma de fuego calibre .380, efectuando varios disparos del arma en contra de Eduardo, quien fue alcanzado por una bala que entró por la parte de la axila del lado izquierdo.
Félix al ver que había herido a su hermano, emprendió la huida con rumbo desconocido, mientras el progenitor en compañía de otros familiares trasladaban al lesionado al hospital civil, falleciendo a la altura de la comunidad Sontecomapan.
Fue entonces que tomaron la decisión de llevarse el cadáver de nueva cuenta a su casa, comprando posteriormente un ataúd en donde permaneció mientras lo velaban y darle cristiana sepultura. Al tratarse de un homicidio el Agente del Ministerio Público ordenó el traslado del cuerpo para realizarle la necrocirugía de rigor.
Mientras tanto agentes de la AVI al mando del comandante David Hernández Landa y elementos de la policía municipal, efectuaron un operativo de búsqueda y localización del homicida, mismo que no fue localidad por ningún lugar.

