‘Chocan’ nuevamente Cisneros-Winclker en Veracruz; se llevan a periodistas en la picota

  • Jesús “N” (a) El Lagarto está diciendo muchas cosas que al fiscal Jorge Winclker no le van a “convenir”. “Está cantando”
  • “Aquí va a ver un parteaguas”, afirmó efusivo el orondo secretario de Gobierno. “Va también para los periodistas. Para saber quiénes son cómplices con un pequeño grupo (…)”

Gaudencio GARCÍA / 12HORAS / XALAPA, Ver.— Afloró nuevamente el segundo choque estelar en Veracruz, la lucha sórdida y la polarización entre los titulares del Poder Ejecutivo, Judicial  y sus alfiles contra el fiscal general del estado, Jorge Winckler Ortiz, brazo ejecutor del exgóber panista Miguel Ángel Yunes.

En una declaración conjunta del secretario de Gobierno, Eric Cisneros-el orondo cuenqueño forjado en los laberintos sombríos del Pacífico de BC-SUR-,  y del titular del Poder Judicial, Edel Álvarez Peña-socio, compadre y contemporáneo del exgóber panista-, este lunes 13 trazaron  la ruta de la razón para que sea separado y consignado el fiscal de la discordia.

Prácticamente, se le fueron a la yugular. Acusaron de todo a Winckler: de estar coludido con la delincuencia organizada, concretamente con el Cártel Jalisco Nueva Generación, pues según el jefe de la plaza de Minatitlán, Ernesto “N” (a) El Lagarto, está cantado… todo el repertorio ante la FGR.

Que hay más de 150 órdenes de aprehensión contra integrantes del crimen organizado que la fiscalía general por omisión o comisión no ha ejecutado. Y que son protectorados de un pequeño grupo criminal que mantiene en jaque la paz y armonía social del estado. “Pronto se sabrá quién actúa por interés propio o de beneficio para toda la población”, advirtió en tono de redentor Eric Cisneros.

En la lucha intestina que sostiene el góber morenista Cuitláhuac García y el alfil de su rijoso y megalómano antecesor Miguel Ángel Yunes, Jorge Winckler, no les ha importado llevarse entre los cascos la inseguridad y el estado de Derecho en Veracruz.

Es una batalla sin cuartel, donde se vale de todo como en las artes marciales mixtas. Edel Álvarez Peña, quien pertenecía por intereses, afectos y deferencia al exgóber panista y, al propio fiscal, no le quedó más remedio más que asumirse en un converso más.

Puso sus barbas a remojar. Los togados, de acuerdo con la norma de la Ley Orgánica del Poder Judicial, en caso de que decidan y no les tiemble el coxis y otra cosita más podrían remover a Edel Álvarez Peña, aprovechando el Waterloo que está viviendo el aún fiscal general.

Edel y Eric concurrieron a un céntrico restaurante de la capital del estado, no por casualidad, sino fue un encuentro a  modo, con una escenografía planeada, para que la prensa trasmitiera su mensaje al ‘jefe de jefes’ del crimen organizado en Veracruz y al jefe de facto del fiscal de que en menos de cante un gallo su ‘cabeza’ estará rodando.

En otras palabras, la Fiscalía General de la República, con los elementos que le aporte ‘El Lagarto’ y el góber morenista estará en la ruta legal para descabezar y procesar a Winckler, que en el primer intento no pudieron realizar los conversos diputados locales de Morena.

Este segundo choque mediático entre los poderes Ejecutivo y Judicial contra el “autónomo” fiscal general, que resulta de antología, épico y grandilocuente, no faltaron los epítetos de fiscal de “cuello blanco” hasta arrasar en su voraz e incendiario discurso presuntos lazos de periodistas con el crimen organizado.

“Aquí va a ver un parteaguas. También va para los periodistas, para todos los veracruzanos, con todo lo que está pasando en Veracruz, aquí vamos a saber quién está del lado  de los veracruzanos y quién quiere ser cómplice de un pequeño grupo de personas (…)”, dice socarrón y amenazante el rollizo Eric Cisneros.

En esta picota histórica, entre vencidas del joven góber de  Morena y el alfil del exgóber del PAN, toda queda en poder de la Fiscalía General de la República. Los partidarios de Winckler, una buena parte están incrustados en SSP, en Salud y Sefiplan, apuestan por su permanencia, a pesar de los vendavales.

Pero, el músculo de los simpatizantes y partidarios de Cuitláhuac García, ven la caída fulminante del incomodo fiscal en un estridente acto que podría ser ejemplo en otros estados del país.

¿A dónde nos llevará esta debacle?