Condena de 30 años de prisión a policías de Papantla

 

  • Responsables del delito de desaparición forzada ochos ex policías

NORESTE | PAPANTLA, VER.- Los ochos ex policías fueron condenados por la juez como los responsables del delito de desaparición forzada en contra los jóvenes Alberto Uriel Pérez Cruz y Luis Alberto Morales Santiago, purgarán una condena de treinta años de prisión, además tendrán que pagar una reparación del daño por 292 mil 160 pesos, y fueron inhabilitados de por vida para ser servidores públicos.

 

Fue en audiencia realizada este jueves de la individualización de sanciones de penas y reparación del daño, donde la juez resolvió que recibieron una condena de treinta años de cárcel contra Higinio Bastián Santiago, Rufino Pérez Baltazar, José Luis Ramiro García, Benito Velázquez Jiménez, Reyes León de la Cruz, Mauro Olmedo, José Luis Santiago Ramos y el ex comisario Bernardino Olmedo Castillo.

En esta audiencia final, la fiscalía representada por Maximino Herrera Marín, pidió la reparación del daño de 42 mil 500 para la señora Blanca Ninfa Cruz Nájera, madre de uno de los jóvenes, ya que debido a estos lamentables hechos tuvo que deshacerse de sus propiedades, una pequeña tienda de abarrotes, un molino, dos terrenos, además de costear gastos de pasaje y hoy de renta, debido a que por amenazas se tuvo que desplazar a otro municipio por su seguridad.

Dicha medida fue aceptada y avalada por la juez, quien impuso una sanción de 292 mil 160 pesos, debido a que el hecho causó un grave daño patrimonial y emocional luego de desconocer el paradero de su hijo.

Como parte de sus derechos, los ocho ex policías tuvieron la oportunidad de hablar previo a escuchar la sentencia que recibirían, todos se declararon inocentes y aseguraron que los están condenando injustamente.

Benito Velázquez, uno de los policías sentenciados, pidió la intervención de Derechos Humanos Internacionales, ya que asegura que lo acusan injustamente y él no estuvo laborando el 19 de marzo, se encontraba en su comunidad y gran parte de los habitantes son testigos de que estuvo ahí.

Cerca del mediodía la juez ordenó un receso en la audiencia, para posteriormente regresar y dar a conocer su veredicto, argumentando que se basó en las diversas pruebas presentadas durante este proceso, además su condena es de acuerdo al grado de participación que tuvo cada uno y es considerado que un delito como grave.

Afuera de la sala del octavo distrito judicial, se encontraban familiares policiales, quienes no pudieron ocultar su tristeza y llanto al escuchar los años que podrían pasar en la cárcel sus seres queridos.

El abogado de la parte defensora, Doctor Luis Castillo Santes, lamentó la actuación de la juez, por lo cual interpondrá un recurso de apelación ante el Tribunal Superior de Justicia del Estado, donde la sentencia podría ser confirmada, revocada o modificada, en caso de que no le sea satisfactoria promovería un juicio de amparo directo en el juzgado federal para buscar la libertad de sus defendidos, debido a que hubo graves violaciones a sus derechos y también hubo muchas inconsistencias durante el proceso.

Dijo que la condena otorgada por la juez se basó para evitar un linchamiento social por dejar en libertad a los policías, “le dio miedo”.