Misantla, Ver. — La tranquilidad de Misantla se rompió con el hallazgo del cuerpo sin vida de Rosi, una joven de 15 años, encontrado la tarde del miércoles dentro de una casa abandonada en la colonia Emiliano Zapata.
De acuerdo con los primeros reportes, el cuerpo de la menor presentaba signos de violencia física y sexual, lo que hace presumir que se trató de un feminicidio.
Rosi, conocida cariñosamente como “La Pochis”, vivía en la colonia Carlos Salinas de Gortari, a solo unos metros del sitio donde fue hallada. Era hija de una madre soltera, trabajadora del Mercado Municipal de Misantla, y era muy querida entre sus vecinos y amigos.
Consternación e indignación
El crimen ha provocado una ola de indignación, miedo y tristeza entre los habitantes del municipio, quienes exigen justicia y mayor seguridad para niñas y mujeres.
“Es inconcebible que en Misantla se mate a las niñas”, expresaron vecinos al conocer la noticia.
La colonia Emiliano Zapata permanece bajo un ambiente de tensión y dolor, mientras los pobladores demandan una investigación exhaustiva que permita dar con los responsables del crimen.
Hasta el momento, ninguna autoridad municipal ni estatal ha emitido un pronunciamiento oficial sobre el caso. Tampoco se han informado avances en las investigaciones por parte de la Fiscalía General del Estado, lo que ha incrementado la rabia e impotencia de la comunidad.
Vecinos y colectivos feministas han exigido que se esclarezca el feminicidio y que no quede impune, señalando que la falta de respuesta institucional agrava la desconfianza hacia las autoridades.
La muerte de Rosi ha dejado una marca profunda en Misantla. Su historia simboliza la vulnerabilidad que enfrentan muchas adolescentes en Veracruz y ha encendido un nuevo reclamo social por justicia y seguridad.
“Rosi no debía morir así”, lamentan quienes la conocieron, mientras la comunidad repite una pregunta que aún no tiene respuesta: ¿Dónde están las autoridades?

