Cuencas de Río Blanco, Antigua y Papaloapan con grave contaminación

Pollution accumulates in the Tijuana River Valley following winter storms which flush the trash from Tijuana in Mexico across the border into the United States.

Gobernantes.com | Xalapa, Ver.- Mientras la Procuraduría Estatal de Protección del Medio Ambiente (PMA) anda ocupada en su política de recaudación y en ver qué nuevas oportunidades de negocio se abren para mandar a sus inspectores, las cuencas de los ríos Blanco, La Antigua y Papaloapan sufren alarmantes problemas de contaminación por descargas urbanas, deforestación, desechos químicos e hidrocarburos; lo que, según estudios de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), pone en peligro la disponibilidad del vital líquido para el futuro.
De acuerdo con el estudio Programa Hídrico Regional 2021-2024, Región Hidrológica-Administrativa X Golfo Centro (RHAXGC) de la Conagua, por la entidad veracruzana escurren por sus principales ríos el 29.1 por ciento del agua superficial nacional; lo que hace a la región muy susceptible a la contaminación.
En ese sentido, calificó como alarmante la contaminación de agua de las cuencas hidrológicas de la entidad, debido a la falta o falla de plantas de tratamiento de aguas residuales, su baja eficiencia y la mínima cantidad de agua tratada; además de la carencia en la red de alcantarillado de aguas residuales domiciliarias.
El estudio reveló que la cuenca Río Blanco, considerada la más deteriorada de Veracruz y una de las cinco con mayor contaminación en el país, se debe a que sus fuentes de contaminación son las descargas urbanas de Orizaba, Río Blanco, Nogales, Ciudad Mendoza, Huiloapan e Ixtaczoquitlán, así como descargas de alrededor de treinta empresas de las industrias papelera, textil, embotelladora, y de tenerías, entre otras.
Mientras tanto, la cuenca La Antigua enfrenta una problemática relacionada con la modificación del entorno (deforestación y contaminación) y actividades agrícolas inadecuadas; además de contaminación por agroquímicos, residuos domésticos e industriales y desechos por beneficios de café.
A lo largo de su cauce, el río Papaloapan sufre graves problemas de contaminación debido a los deshechos químicos provenientes de fábricas, ingenios y plantas industriales. Las agroindustrias ubicadas en los entornos del sistema lagunar de Alvarado inciden en la calidad del agua, pues generan una gran cantidad de materia orgánica en sus procesos de transformación y posteriormente la vierten al río Papaloapan.
El estudio reveló que en diversos sitios se observan comunidades asentadas en las orillas del río que vierten sus desechos directamente al río, así como cambios de uso de suelo por la ganadería y agricultura. Sobre el monitoreo de la calidad del agua, el documento destacó que en el territorio de la RHAXGC, en el periodo comprendido de 2012 y 2020, se establecieron un total de 368 sitios de monitoreo.
Para el año 2020 se muestrearon 350 sitios, siendo 179 ríos, 33 arroyos, 5 descargas, 2 esteros, 8 estuarios, 18 lagos, 19 lagunas, 1 manantial, 27 pozos y 19 presas. Si bien la calidad del agua, de acuerdo con el análisis de la DBO5, es buena y excelente en 17.8 y 58.2 por ciento, respectivamente, para el periodo 2012-2020, se alcanzaron condiciones de fuerte contaminación en sitios de los arroyos Sanja Apestosa (Hueyapan de Ocampo), El Diamante (Martínez de la Torre) y El Zapote (municipio de Veracruz).
En la evaluación de ese mismo periodo, con respecto a la DBO, se alcanzaron condiciones de fuerte contaminación en sitios de los arroyos Sanja Apestosa (municipio de Hueyapan de Ocampo), El Diamante (municipio de Martínez de la Torre) y El Zapote (municipio de Veracruz). Para la DQO, se tuvieron condiciones de excelente, buena y aceptable calidad en el 7.4, 14.2 y 45.6 por ciento, respectivamente, pero también se registraron lugares fuertemente contaminados en el río Escamela (Ixtaczoquitlán), además de los arroyos Sanja Apestosa, El Diamante, Cocineros (Coatzintla), Papas (Xalapa) y El Zapote (municipio de Veracruz), así como en las lagunas Mandinga Grande (municipio de Alvarado) y Tampamachoco (municipio de Tuxpan).
Para la evaluación de la calidad del agua superficial se utilizaron tres indicadores principales. La Demanda Bioquímica de Oxígeno a cinco días (DBO5), proveniente de descargas de aguas residuales de origen municipal.
La Demanda Química de Oxígeno (DQO), determina la concentración de materia orgánica biodegradable y no biodegradable, relacionada con descargas de aguas residuales generadas por el sector industrial (rastros, jugueras, ingenios, beneficios de café, industria química y petroquímica). Y los Sólidos Suspendidos Totales (SST), miden la cantidad de sólidos y materia orgánica en suspensión y coloidal, se relacionan con el impacto de descargas de aguas residuales crudas municipales y no municipales con alta carga de contaminante, así como de los procesos erosivos en zonas agrícolas y altamente deforestadas. Por último, otras situaciones que afectan los ecosistemas de la RHAXGC son la mala disposición de los residuos peligrosos, sólidos urbanos y, de manejo especial, los derrames (de hidrocarburos de los ductos de Pemex) o vertimientos clandestinos de sustancias que alteran la calidad del agua de los cuerpos hídricos.