Texas, EE.UU.– La detección reciente de casos del gusano barrenador del Nuevo Mundo (Cochliomyia hominivorax) en el norte de México ha encendido las alertas sanitarias y agropecuarias en Estados Unidos, debido a que la plaga fue localizada a aproximadamente 40 kilómetros de la frontera con Texas.
De acuerdo con información del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), el caso más cercano fue confirmado en un cabrito infectado en el estado de Coahuila, situación que ha llevado a reforzar las medidas de vigilancia y control para evitar que el parásito vuelva a establecerse en territorio estadounidense.
El gusano barrenador del Nuevo Mundo es una plaga considerada de alto impacto para la ganadería, ya que sus larvas se alimentan de tejido vivo en animales de sangre caliente. La infestación comienza cuando una mosca deposita sus huevos en heridas abiertas; posteriormente, las larvas penetran en la piel y provocan lesiones que pueden agravarse rápidamente y causar la muerte del animal si no recibe tratamiento oportuno.
Las especies más afectadas suelen ser bovinos, ovinos, caprinos y equinos, aunque también puede presentarse en animales domésticos, fauna silvestre e incluso en seres humanos en casos poco frecuentes.
Según autoridades estadounidenses, la plaga fue erradicada del país durante la década de 1960 gracias a programas de control biológico. Sin embargo, desde 2023 se ha registrado su expansión en varios países de Centroamérica y posteriormente en México, lo que ha obligado a implementar nuevas estrategias de contención.
Como parte de estas acciones, el USDA mantiene la liberación semanal de millones de moscas estériles en regiones del norte de México para interrumpir el ciclo reproductivo del insecto. Además, continúan vigentes restricciones al movimiento e importación de ganado procedente de zonas afectadas.
Las autoridades estadounidenses informaron que hasta ahora no se han detectado casos dentro de su territorio. De hecho, más de 58 mil muestras de insectos sospechosos han sido analizadas sin resultados positivos.
En México, la presencia del gusano barrenador también representa una preocupación para el sector pecuario debido a las pérdidas económicas que puede generar. Expertos advierten que un brote de gran magnitud podría afectar la producción ganadera, incrementar costos sanitarios y provocar restricciones comerciales.
Ante este panorama, las autoridades recomiendan a los productores revisar constantemente a sus animales, atender de inmediato cualquier herida, aislar ejemplares sospechosos y reportar posibles casos a los servicios veterinarios oficiales.
La cooperación entre México, Estados Unidos y países de Centroamérica se mantiene activa para evitar que la plaga continúe avanzando y proteger una de las actividades económicas más importantes de la región: la producción ganadera.

