
Juan Carlos Absalón, San Andrés Tuxtla, Ver.—Siendo las 22:15 horas, elementos de la Policía Municipal de la Comisaría de San Andrés Tuxtla, al mando del 1/er. Comisario Eustaquio Martínez Azamar, intervinieron a solicitud de las autoridades de Tránsito y Vialidad de la Delegación Núm. 15, al conductor Antonio Cágal Marcial, a la altura de la Avenida Juárez.
La intervención policíaca fue en respuesta a una denuncia que hicieran vecinos de la Avenida 20 de Noviembre, que informaron a la central de la comisaría que un autobús había derribado una luminaria cerca de las oficinas de la CMAPS, y cuyo operador al parecer conducía en estado de ebriedad.
De inmediato la superioridad ordenó elementos a bordo de patrullas, interceptando el autobús número económico 364 de la Línea de Transportes Sotavento, color blanco, placas 830-HU-7 del S.P.F., sobre la Avenida Juárez, entre las calles Aquiles Serdán y Matías Romero, cerca de las 21:40 horas.
En el lugar elementos de dos patrullas aseguraron a quien se identificó como operador del vehículo de pasajeros, Antonio Cágal Marcial, vecino de esta ciudad, y a Alberto Vásquez, co-conductor de la misma unidad, y vecino del municipio de Acayucan, Ver., quienes se mostraron visiblemente ebrios.
Antonio Cágal, en su momento dijo que les había tocado “el turno de guardia” y que aprovecharon a llevar el autobús a cambiar el parabrisas y que luego decidieron “echarse unas cervezas”.

Cabe mencionar que el autobús venía vacío solo con los dos mencionados, y que al interior cerca del volante y arriba en la caja de cobro había varias latas de cerveza, algunas vacías y otras llenas; además el espejo lateral izquierdo estaba casi desprendido y roto.
Posteriormente llegó al lugar Miguel Ángel Vásquez, Jefe de Servicios Operativos de la Delegación Núm. 15, quien se hizo cargo de la situación solicitando al conductor su licencia y a los policías trasladaron a los separos de la Comisaría a Antonio Cágal, quien aceptó su responsabilidad y quedó a disposición de la autoridad que lo reclame.
Mientras tanto, Alberto Vásquez, quedó libre para avisar de la situación a la empresa y al dueño del autobús de transporte público, y la unidad fue trasladada al encierro oficial.

