Nueva York, EE. UU. – 5 de agosto de 2025.
El gobierno de Estados Unidos ha decidido no buscar la pena de muerte contra Ismael “El Mayo” Zambada García, uno de los líderes históricos del Cártel de Sinaloa, quien enfrenta un proceso judicial por múltiples delitos federales.
La notificación fue enviada este lunes a la Corte del Distrito Este de Nueva York, donde el juez Brian Cogan —el mismo que sentenció a Joaquín “El Chapo” Guzmán— lleva el caso. La carta fue firmada por el fiscal federal Joseph Nocella Jr., junto con otros miembros del equipo del Departamento de Justicia.
Zambada, quien fue detenido y extraditado en 2024, enfrenta 17 cargos, entre ellos: narcotráfico, lavado de dinero, conspiración criminal, tráfico de armas, secuestros y asesinatos.
Desde principios de este año, la defensa de Zambada —encabezada por el abogado Frank Pérez— ha buscado un acuerdo con la fiscalía. El equipo legal propuso que su cliente se declarara culpable a cambio de que no se le aplicara la pena capital, lo que parece haber sido aceptado por el Departamento de Justicia.
El caso avanza así hacia una posible sentencia de cadena perpetua, como ha ocurrido en otros procesos de alto perfil, entre ellos el de “El Chapo”.
Zambada es considerado uno de los narcotraficantes más longevos y escurridizos del país. Por décadas operó en la sombra, incluso mientras “El Chapo” Guzmán era capturado y extraditado. Su detención en julio de 2024 marcó un hito para las autoridades estadounidenses, al tratarse de una figura clave dentro de la estructura del Cártel de Sinaloa.
El proceso judicial se desarrolla en paralelo al de Joaquín Guzmán López, hijo de “El Chapo” y parte del grupo conocido como “Los Chapitos”, cuya defensa también logró que se le descartara la pena de muerte.
Implicaciones internacionales
La decisión de Estados Unidos de no solicitar la pena de muerte también responde al tratado de extradición con México, país donde esta sanción fue eliminada desde 2005. Asimismo, podría facilitar una eventual negociación de cooperación o incluso repatriación, si así lo solicitan las autoridades mexicanas.
El caso de Zambada continúa avanzando, y se espera que en las próximas semanas se defina si se formaliza un acuerdo con la fiscalía o se procede a juicio.

