Mar. Abr 23rd, 2024

La cantante estadunidense Taylor Swift ingresó ayer oficialmente al grupo de multimillonarios, según la más reciente clasificación de las fortunas de las celebridades del mundo de la revista Forbes.

Con un patrimonio neto estimado en mil 100 millones de dólares, Swift se convierte en la primera artista –hombre o mujer– que ha superado el umbral de las 10 cifras gracias únicamente a los ingresos procedentes de su música.

En menos de un año, la cantante de 34 años ha visto crecer su fortuna en 360 millones de dólares, en gran parte gracias a los efectos económicos derivados de su gira mundial The Eras Tour, de 152 fechas.

Según varias estimaciones, Eras va camino a convertirse en la serie de conciertos más taquillera de la historia de la música, con réditos de más de mil millones de dólares.

Forbes calcula que, desde el comienzo de su carrera, Swift ha ganado más de 500 millones de dólares por derechos de autor y conciertos.

La cantante no sólo interpreta y escribe o coescribe casi todas sus canciones, sino que también las produce, lo que multiplica sus fuentes de ingresos.

También ha grabado de nuevo sus seis primeros álbumes, de los que no tenía los derechos originales, ya que las cintas maestras, de su antigua discográfica, Big Machine, se negó a venderle en medio de un pleito judicial.

Según Forbes, su catálogo musical está valorado en unos 500 millones de dólares.

La revista añade a esta fortuna propiedades por un total de 125 millones de dólares, así como un jet privado, estimado en 10 millones.

El fuerte aumento de su patrimonio personal se debe también a la película The Eras Tour, un montaje de dos de sus conciertos, que recaudó 261 millones de dólares en la taquilla mundial.

Su buen momento parece no tener fin. Sus seguidores están a la espera de que el 19 de abril presente su nuevo álbum The Tortured Poets Department.

Swift no es la única artista musical que ha entrado en el círculo de multimillonarios famosos. Jay-Z, Rihanna o Jimmy Buffett han superado su fortuna, pero con inversiones en actividades no directamente relac

ionadas con la música.