Juicio a Expresidentes

  • ¿La Consulta Popular?

Hey, tranquilos. No se azoten porque hay piedras.

La consulta popular convocada por el presidente López Obrador para emprender proceso en contra de expresidentes y actores políticos del pasado, contiene el doble propósito de medir los niveles d su popularidad en los recientes dos años con seis meses de su mandato.

Si el voto favorece la iniciativa de enjuiciar a los expresidentes Erique Peña Nieto, Felipe Calderón Hinojosa, Vicente Fox Quesada, Ernesto Zedillo Ponce de León y Carlos Salinas de Gortari, reformará en automático la Constitución Política  de los Estados Unidos Mexicanos que le permitirá reelegirse por otro período de seis años.

Obrador necesita la participación del 40 por ciento de los integrantes de la lista nominal del Instituto Nacional Electoral (INE), que representa 37 millones de votos, para que el proceso sea vinculante con los poderes judicial y legislativo.

La propuesta sobre el esclarecimiento de las decisiones políticas tomadas durante los cinco sexenios anteriores, no tiene ni medio gramo de originalidad.

En el segundo año del gobierno de Vicente Fox Quesada, se crea la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado (FEMOSPP), la cual, después de investigar finca responsabilidades jurídicas y penales al expresidente Luis Echeverría Älvarez por presunta participación en la matanza de estudiantes en la Plaza de las Tres Culturas en 1968, la masacre de 1971 y la desaparición forzada de personas torturadas y asesinadas en la llamada Guerra Sucia.

Es el primer mandatario del país que a la edad de 84 años no solo es arrestado por el asesinato de estudiantes, sino también se le decreta auto de formal prisión por el delito de genocidio y lesa humanidad, la cual cumple en su domicilio privado debido a problemas de irrigación sanguínea (México: genocidio y delitos de lesa humanidad. Documentos Fundamentales 1968-2008. Tomo IX. México).

Obrador le da muchas vueltas al círculo. El derecho penal mexicano no depende de foros, encuestas, reuniones o del consenso popular. Si la autoridad correspondiente cuenta con las suficientes evidencias sobre determinado delito actúa de oficio y luego inicia averiguaciones.

Esto no tiene ni vuelta de hoja.

López Obrador sabe que en las recientes elecciones intermedias para renovar diputados federales, locales y alcaldías, no arrasó como en las celebradas en el 2018.

Sus bonos van a la baja: renuncia de colaboradores, gabinete dividido, cuestionado el trabajo de la dirigencia nacional de Morena, partido fragmentado, militancia inconforme y desbandada discrecional.

El juicio a expresidentes y actores políticos del pasado es simple maniobra distractora y cortina de humo para cubrir la credibilidad disminuída.

Ahí está el detalle…

Sólo para tus ojos . . .

¿Hasta qué punto será cierto que los secretarios del comité directivo estatal del PRI, ganan cerca de ochenta mil pesos mensuales…? (DR) Columna 33, 2021, México