Mié. Jun 10th, 2026

Héctor González Iñárritu quiere que su gestión como director de Selecciones Nacionales sea recordada por ganadora.

Agencias, Ciudad de México.—Es el hombre que heredó un puesto caliente, a punto de ebullición. El segundo semestre de 2010 estuvo lleno de sobresaltos y desencuentros para el Tricolor, pero Héctor González Iñárritu está convencido de que el culebrón no resquebrajó la percepción que la gente tiene de un equipo en el que suele cifrar sus esperanzas.

En charla con EL UNIVERSAL, el director de Selecciones Nacionales comparte las metas que se ha trazado en un puesto crucial para el balompié de nuestro país y la certeza de que esa fe inquebrantable en el conjunto nacional no se esfumó a causa de la disputa protagonizada por Néstor de la Torre y 13 seleccionados.

Ilusionado con el proyecto que encabeza, González Iñárritu sentencia que la imagen del Tricolor «no está empañada. Como Selección, el mexicano la quiere, desea que gane y siempre está con ella».

«En un momento dado, hubo acontecimientos en los que su reputación como Selección no quedó bien, por esto de la fiesta, pero no fue una fiesta que tú dijeras qué barbaridad», complementa.

«Se reunieron en un salón. Yo vivía en Monterrey, amigos de mis hijos fueron, porque eran amigos de algunos jugadores que estuvieron ahí. Era un ambiente sano. Estaban tomándose unas cervezas, oyendo música. No hubo algo que te llamara la atención de indisciplina».

El directivo está convencido de que ese tema no será problema durante su estadía al frente de los representativos nacionales. Le gustaría que, en un futuro, se le recuerde como un director «ganador» de Selecciones.

«Puedes decir qué buena administración, el presupuesto, qué bien toda la logística, no falló algo, la operación, el ambiente que se vivía… Pero no ganaron algo».

«Quiero que digan que en esa administración, por el trabajo que se hizo, la disciplina que hubo, el esfuerzo, todo lo que aplicaron con esa experiencia, se mejoró en esto, se ganó esto, lo otro, el público está vuelto loco, fueron al Ángel [de la Independencia] varias veces… Esa es la verdad», agrega.

«Aquí es ganar. Ahora, ¿cómo me gustaría hacerlo? Jugando bien, porque muchas veces empiezas a ganar y cuestionan cómo juegas. Hay que ganar… Y si se puede hacer jugando bien, es el sueño dorado de cualquier directivo».

Virtudes que acercarían más a la gente con su conjunto nacional, porque González Iñárritu reitera el convencimiento de que el cariño por el Tricolor es innato.

«Es algo que el mexicano trae, quiere, se siente orgulloso ¿Cuántas personas van al Mundial? Es impresionante», subraya. «Es el equipo de todos y habrá quien diga que no le gustó lo que hicieron los seleccionados, habrá otros que digan que no hicieron algo malo y se exageró mucho».

Discrepancias que, para él, no empañan a la Selección Mexicana.