Dom. Jul 5th, 2026

La exitosa serie surcoreana El Juego del Calamar (Squid Game), creada por Hwang Dong-hyuk, no solo ha cautivado al público con su mezcla de drama, suspense y crítica social, sino que también ha generado curiosidad sobre sus posibles inspiraciones. Entre las influencias que han llamado la atención se encuentra el «Centro Brothers», un concepto menos conocido que parece haber influido indirectamente en la temática y estética del programa.

El Centro Brothers era una instalación comercial ubicada en Corea del Sur, famosa por sus promociones de ventas masivas en las décadas de 1990 y 2000. Este centro organizaba competencias de alto riesgo y gran recompensa para atraer clientes. Los eventos solían incluir dinámicas como concursos y rifas, donde los participantes, muchos de ellos de bajos ingresos, competían ferozmente por premios codiciados, como electrodomésticos o dinero en efectivo. Este modelo de competición reflejaba las tensiones económicas y sociales de la época, especialmente entre la clase trabajadora.

En El Juego del Calamar, estas dinámicas se amplifican y dramatizan, presentando juegos infantiles transformados en retos letales por un premio multimillonario. Aunque Hwang Dong-hyuk no ha confirmado una conexión directa con el Centro Brothers, los paralelismos son evidentes: ambos escenarios retratan una sociedad donde las personas son llevadas al límite en busca de una oportunidad para cambiar su situación económica.

Además, el Centro Brothers simboliza una microversión del capitalismo extremo, tema central de la serie. Los personajes en El Juego del Calamar representan diferentes aspectos de la desigualdad económica y la desesperación humana, elementos que también se podían observar en los concursos del Centro Brothers, aunque en menor escala.

En resumen, mientras que El Juego del Calamar es una obra ficticia con influencias múltiples, la posible conexión con el Centro Brothers resalta la manera en que la cultura popular puede reinterpretar aspectos de la vida real para construir narrativas poderosas y significativas. La serie no solo entretiene, sino que también invita a reflexionar sobre las profundas desigualdades que moldean nuestras sociedades.