Los albañiles

Mi padre fue un humilde obrero que cada día se levantaba para sudar el jornal y llevar el pan a la casa, con el aprendí las labores de la construcción desde los ocho años, edad en la que caminé junto a él en los trabajos de aquellos tiempos.

El aprendió a leer con un exiliado español que formo una escuelita a donde asistían campesinos y obreros después de concluir sus labores, ahí acudió mi abuelo y mi padre para aprender las letras, Patricio Redondo que era el nombre de aquel exiliado español, no se esmeró en que tuvieran buena letra al escribir, se esmeró en que pudieran leer bien y hacer todo tipo de cálculos, para aplicarlos en la construcción de un arco, una bóveda o la cantidad de material que requerían en una obra.

La gran mayoría de los obreros de la década de los treinta tenían en la memoria a aquel benefactor que los alejo de la oscuridad del analfabetismo.

Los obreros de la construcción tenían presente cada año el día de la Santa Cruz, fecha de agradecimiento de tener un trabajo para llevar el sustento al hogar, de no haber tenido ningún accidente en el trabajo y de iniciar una nueva etapa como obreros.

Este día todos llegaban temprano al trabajo y desde las seis de la mañana se empezaban a soltar cohetes de arranque, anunciando el festejo, ellos se organizaban y lo que les pudiera regalar el patrón, era ganancia.

Al medio día se paraban las labores y se repartían enchiladas y champurrado, en ocasiones la generosidad de los patrones les permitía escuchar una marimba, o un trío para amenizar la fiesta, disfrutando al máximo de aquel sublime acto.

En recuerdo de Jesús

Aquel noble nazareno   

Aquel maestro tan bueno

Que nos brindó el pan y luz.

Hoy hablaremos de la cruz

Donde fue crucificado

Con un hondo significado

Desde oriente a occidente

El hombre tiene presente

Que es un signo sagrado.

Símbolo de vida y muerte

De ruina y reparación,

Ocaso y resurrección

El emblema más fuerte

Pero te digo al verte:

Es principio fecundante,

movimientos constantes

Del sol y los planetas

las estaciones concretas,

Y los caminos andantes.

La cruz ha representado

Los movimientos del sol

Es ese místico crisol

Donde se ha amalgamado

Un mundo espiritualizado

Y la vida material,

En ese estado causal

De axiomas y de leyes

que redime hasta reyes

del principio al final.

El alma transformada

Logra alcanzar la luz

Como el Cristo de la cruz

Que en una dura jornada

Su vida en plena alborada

Se transmuto en el madero

Por eso invitarte quiero

Reflexionar con sabiduría

Busca la paz y armonía

En estos tiempos severos