Jue. Jun 4th, 2026

El Ministerio de Defensa ruso reveló nueva información sobre los esquivos laboratorios biológicos financiados por EEUU descubiertos en el este de Ucrania en el marco de su operación especial en la nación, y esta noticia recibió una dimensión totalmente nueva al revelarse que en ellos estaba involucrado Hunter Biden, hijo del presidente de EEUU.

Una operación de 2.100 millones de dólares que explora algunos de los virus más mortíferos en al menos 30 laboratorios, bajo el patrocinio del Pentágono y de tres empresas privadas: Sputnik destapa el programa clandestino de laboratorios biológicos de EEUU.

De hecho, este programa no era de dominio público porque a pesar de estar operando en 25 Estados, emplea a civiles que no tienen que rendir cuentas ante el Congreso y pueden eludir la ley debido a la falta de supervisión directa.

La existencia de este programa ha sido confirmada nada menos que por la subsecretaria de Estado para Asuntos Políticos, Victoria Nuland, en una audiencia del Comité del Senado el 8 de marzo. A pesar de ello, ha sido desestimada por la mayoría de los medios de comunicación estadounidenses que tildaron la situación de «conspiración», en un esfuerzo desesperado por esconder bajo la alfombra uno de los secretos mejor guardados de EEUU dentro de Ucrania.

Aunque el programa en sí es mucho más amplio —se extiende por África, Oriente Medio y el Sudeste Asiático—, es su rama ucraniana la que ha estado causando ansiedad en el Pentágono, así como en la Administración Biden, por el temor de que pueda caer en manos de las fuerzas rusas.

Entonces, ¿qué ha estado ocurriendo exactamente en los laboratorios biológicos de Estados Unidos en Ucrania?

Trabajo encubierto sobre virus mortales

Los laboratorios biológicos son operados por el programa militar de la Agencia de Reducción de Defensa de Amenazas de EEUU, o DTRA por las siglas en inglés. Además, el personal civil de estas empresas privadas puede operar en nombre del Gobierno estadounidense bajo cobertura diplomática, una práctica a la que recurre habitualmente la CIA.

Hay tres empresas de este tipo que operan en Ucrania: Metabiota Inc., Southern Research Institute y Black & Veatch, con puestos clave ocupados por antiguos, y en algunos casos, actuales oficiales militares y de inteligencia de alto rango.

Además del Pentágono, estas empresas dirigen proyectos federales de investigación biológica para la CIA y otras agencias gubernamentales. Según diversas fuentes, la DTRA financia unos 15 laboratorios biológicos en Ucrania, y hay datos acumulados sobre 10 de ellos:

1.

Centro Regional de Laboratorio de Ternopol, Ternopil, calle Fedkovicha 13.

2.

Laboratorio diagnóstico de Jerson (Centro regional de laboratorios de Jerson), Jerson, calle Uvarova, 3.

3.

Instituto de Medicina Veterinaria de la Academia Nacional de Ciencias Agrarias de Ucrania.

4.

Laboratorio diagnóstico de Vinnitsa (centro regional de laboratorios de Vinnitsa), Vinnitsa, calle Malinovski, 11.

5.

Laboratorio diagnóstico de Transcarpatia (centro regional de laboratorios de Transcarpatia), Uzhhorod, calle Sobranetskaya, 96.

6.

Laboratorio diagnóstico de Dnepropetrovsk (centro regional de laboratorios de Dnepropetrovsk), Dnepropetrovsk, calle Schmidt, 26 / calle Filosófica, 39A.

7.

Laboratorio regional estatal de medicina veterinaria de Dnepropetrovsk, Dnepropetrovsk, avenida Kirov, 48.

8.

Instituto de Investigación de Epidemiología e Higiene de Lviv Ministerio de Salud de Ucrania, Lviv, calle Green, 12.

9.

Laboratorio Regional Estatal de Medicina Veterinaria de Lviv, Lviv, calle Promyslova, 7.

10.

Laboratorio diagnóstico de Lviv (centro regional de laboratorios de Lviv), Lviv, calle Krupyarska, 27.

Empresas de EEUU ganan contratos cuantiosos

Según un acuerdo del 2005 entre el Departamento de Defensa de EEUU y el Ministerio de Sanidad de Ucrania, el Gobierno de Kiev tiene prohibido revelar cualquier información «sensible» sobre el programa estadounidense. Mientras tanto, Ucrania está obligada a transferir patógenos peligrosos de los laboratorios de su territorio al Pentágono para que se realicen más investigaciones biológicas. A cambio, el Ejército estadounidense tendría acceso a los secretos de Estado de Ucrania relacionados con los proyectos en curso.

Sin embargo, una organización financiada por el país norteamericano, el Centro de Ciencia y Tecnología de Ucrania (STCU), se estableció en el país incluso antes de este acuerdo. Con sus empleados dotados de inmunidad diplomática, el centro apoya oficialmente los proyectos de los científicos que anteriormente trabajaron en los programas soviéticos para crear armas de destrucción masiva.

En los últimos 20 años, el STCU ha canalizado 285 millones de dólares en financiación y ha gestionado unos 1.850 proyectos en todo el mundo. El trabajo se lleva a cabo oficialmente en línea con el programa lanzado en 1991 para prevenir la propagación de armas de destrucción masiva. Así, el objetivo declarado es garantizar el almacenamiento seguro y la destrucción de las armas nucleares, químicas y biológicas, junto con sus vectores, en los países de la antigua Unión Soviética.

Puesto que Ucrania, Bielorrusia y Kazajistán destruyeron su arsenal de cabezas nucleares, en los papeles, el programa terminó en 2013. Sin embargo, en 2021 se presentó un proyecto de ley en el Congreso de EEUU para renovar el programa, supuestamente ante la «amenaza reemergente de la proliferación de armas de aniquilación masiva». No obstante, según el sitio web de Contratación Pública Federal, el programa nunca dejó de funcionar en realidad.

En 2013, Raytheon Technical Services Company LLC era uno de los contratistas de la DTRA para la ejecución del programa en Ucrania, con un contrato de 43,9 millones de dólares.

En 2016, el propio STCU obtuvo un contrato de cinco años de la DTRA para prestar servicios científicos y técnicos por un valor de 10 millones de dólares. En la actualidad, no está claro el alcance de la actividad en curso del STCU en Ucrania.