Vie. Abr 19th, 2024

Desde la columna de José Luis Enrique Ambell, se indicó que los Tiburones Rojos del Veracruz no formarán parte de la Liga MX en 2024, causando gran decepción entre los aficionados al fútbol en el estado.

Ante esta noticia, las promesas y discursos optimistas por parte del gobierno estatal dejarían lugar a una realidad en la que el equipo veracruzano se encontraría en una situación de limbo deportivo, sin esperanzas claras de regresar al máximo circuito del fútbol mexicano.

Así mismo afirmaría que la relación entre el gobierno estatal y Fidel Kuri Grajales, propietario del equipo, tensa y conflictiva, sumado a la falta de apoyo estatal, habría contribuido a la difícil situación actual que enfrenta el club escualo.

La Federación Mexicana de Fútbol (FMF) y otros actores clave, conscientes de estas tensiones, habrían optado por excluir al Veracruz de los planes de expansión de la liga.

No regresarán los Tiburones Rojos en 2024: Consecuencia

La desaparición de los Tiburones Rojos va más allá de un simple asunto legal; representa el fin de una era para el fútbol en Veracruz y tiene implicaciones profundas tanto en lo deportivo como en el desarrollo económico de la región.

La prometida rehabilitación del Estadio Luis «Pirata» de la Fuente habría quedado en nada, dejando a la afición sin equipo.

Fuentes cercanas al asunto indican que, aunque se contempla ampliar el número de equipos en la Liga MX, Veracruz no está en los planes ni siquiera para la Liga de Expansión, sugiriendo que el estado podría, en el mejor de los casos, apuntar a una inclusión en la Liga Premier con un nivel considerablemente más bajo

Esta situación indicaría que las promesas de la administración de Cuitláhuac García sobre el regreso del fútbol profesional a Veracruz serían, en el mejor de los casos, optimistas.

Finalmente, afirma que el gobierno estatal se encontraría en la búsqueda de una nueva franquicia o equipo que esté dispuesto a mudarse a Veracruz, aunque solo sea a una división inferior, lo cual está muy lejos de las expectativas de la afición local.

Los aficionados al fútbol en Veracruz podrían tener que esperar hasta 2025 o más allá para ver si el fútbol profesional puede hacer un regreso triunfal al estado, una espera que se siente cada vez más larga y desalentadora.