San Andrés Tuxtla, Ver. — A pesar de las fuertes lluvias ocasionadas por la tormenta Barry, que impactó distintas regiones del Golfo de México, el municipio de San Andrés Tuxtla no registró pérdidas humanas ni daños graves, gracias a las acciones preventivas implementadas con anticipación. Así lo dio a conocer el director municipal de Protección Civil, el ingeniero Josué Ceja Espejo.
El funcionario detalló que, en solo un día, se acumularon más de 50 milímetros de lluvia. Sin embargo, las labores de vigilancia, coordinación con brigadas de respuesta rápida y la oportuna atención en zonas vulnerables permitieron evitar consecuencias mayores. Mencionó como ejemplo la comunidad de San Isidro Texcaltitán, donde se registró un deslave. Gracias a la intervención inmediata de los vecinos, se logró restablecer el paso y minimizar riesgos.
Por indicaciones de la alcaldesa María Elena Solana Calzada, se realizaron recorridos de supervisión y atención en las zonas más afectadas. Durante los días recientes también se atendieron reportes relacionados con la caída de árboles, interrupciones en el suministro eléctrico y afectaciones en manantiales, en coordinación con la Comisión Municipal de Agua Potable y Saneamiento.
Ceja Espejo recalcó la importancia de mantener una comunicación constante con las comunidades, así como de fortalecer las medidas de prevención, especialmente en esta temporada de lluvias. Hizo un llamado a la población para evitar sacar basura durante las precipitaciones, ya que esto obstruye drenajes y canales, generando desbordamientos que afectan al río Tajalate y a otras zonas aguas abajo.
“El desarrollo rápido de la tormenta Barry, en menos de 24 horas, es una muestra clara de que debemos mantenernos alerta ante los cambios climáticos. Aunque las lluvias más intensas suelen presentarse en octubre, este evento subraya la necesidad de actuar con anticipación”, subrayó el titular de Protección Civil.
Finalmente, el Ayuntamiento reiteró su llamado a fortalecer la resiliencia comunitaria y fomentar una cultura de prevención y participación activa entre la ciudadanía, como pilares fundamentales para enfrentar los efectos del cambio climático.

