El objetivo no es estigmatizar a las herramientas, sino entender su integración y consecuencias en la vida de niñas, niños y jóvenes
Con el objetivo de conocer cómo generar entornos más sanos, menos competitivos y más solidarios en nuestras escuelas y fuera de ellas, y para fortalecer una comunidad protectora entorno a nuestros hijos e hijas, este lunes iniciará formalmente un Debate Nacional sobre el uso de las Redes Sociales en las Niñas, Niños y Jóvenes, así lo dio a conocer el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Mario Delgado.
“Hablar del uso de las tecnologías digitales en la enseñanza y su impacto en la salud mental, es un imperativo que nos incumbe a todas y todos, por el presente y porvenir educativo de nuestro país”, expresó.
Durante la Mañanera del Pueblo, detalló que, a lo largo del país, se desarrollará una discusión amplia y profunda que abarque desde el derecho de acceso a la conectividad, hasta el uso consciente y la apropiación efectiva de las nuevas tecnologías.
DEBATE SIN ESTIGMATIZACIÓN
Asimismo, Mario Delgado aseguró que no se trata de estigmatizar a las herramientas, sino entender las condiciones en que estos nuevos dispositivos se están integrando a la vida de niñas, niños y jóvenes, y qué consecuencias tienen en su bienestar, desarrollo y aprendizajes.
“Estamos ante un debate de alcance global, donde la mayoría de los países están teniendo algún tipo de regulación, de políticas públicas que sean capaces de proteger el bienestar social, sin renunciar al potencial educativo que tiene la tecnología”, sostuvo el titular de la SEP.
CONECTIVIDAD DE INFANCIAS Y JUVENTUDES
De acuerdo Mario Delgado, más del 70% de la población de seis años o más es usuaria de internet, mientras que en adolescentes dicho porcentaje está por encima del 90%.
A escala mundial, dijo, y con base en datos de la Organización de Naciones Unidas (ONU), los jóvenes entre 15 y 24 años son el grupo más conectado en todo el planeta.
CONECTIVIDAD NO GARANTIZA BIENESTAR
Finalmente, señaló el entorno actual permite ver que la conectividad por sí misma, no garantiza derechos digitales efectivos, ni bienestar socioemocional.
“El reto es mayor, es tiempo tecnológico, formativo y social que implica asegurar el acceso, pero también la seguridad, la salud digital, la salud mental y marcos normativos, capaces de proteger los derechos fundamentales”, puntualizó.
Una vez que se integrada la propuesta de orientación y regulación de las redes, se entregará al Congreso de la Unión, para que a su vez realice foros abiertos, y sea posteriormente debatida y, en su caso, aprobada.

