Ciudad de México.– La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó este miércoles que en noviembre la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) presentará oficialmente la iniciativa para reducir la jornada laboral en México de 48 a 40 horas semanales, una de las reformas más esperadas por los trabajadores del país.
Durante su conferencia matutina, la mandataria señaló que se ha logrado un consenso entre sindicatos y empresarios, con el objetivo de impulsar una política laboral que mejore las condiciones de vida de las y los trabajadores, sin afectar los ingresos ni la productividad.
“Nuestra idea es que avance a 40 horas, pero que siga avanzando el salario. Que no se cambie una por otra y no sea un pretexto para no aumentarlos”, expresó Sheinbaum.
Consenso y objetivos de la reforma
Sheinbaum destacó que la propuesta será resultado de los acuerdos alcanzados en las mesas de diálogo convocadas por la STPS, donde se analizaron los impactos económicos y sociales de la reducción de la jornada.
El propósito, dijo, es mejorar el equilibrio entre trabajo y vida personal, promover la salud mental y física de los empleados, y fortalecer los derechos laborales.
Actualmente, la Ley Federal del Trabajo establece un límite máximo de 48 horas semanales. La iniciativa de reducirla a 40 horas ha sido debatida desde 2023 en el Congreso, pero se había pospuesto para lograr un consenso entre los distintos sectores productivos.
Diversos organismos sindicales y laborales han respaldado la propuesta, señalando que México es uno de los países de la OCDE con mayor número de horas trabajadas y menor productividad por hora.
Pese al avance, representantes empresariales han manifestado su preocupación por el posible impacto en costos operativos y en la productividad, especialmente en pequeñas y medianas empresas.
Por ello, la STPS trabaja en un esquema gradual de implementación que permita la adaptación del sector privado sin afectar empleos ni la competitividad.
La iniciativa será enviada al Congreso de la Unión en noviembre, donde se espera que inicie su análisis legislativo. De aprobarse, México daría un paso histórico en materia laboral, alineándose con las recomendaciones internacionales sobre jornadas dignas y equitativas.

