Un informe del Registro Oficial de Covid-19 de la Dirección General de Epidemiología confirmó el primer caso de la variante Pirola en la Ciudad de México.
La variante JN-1 proviene del linaje BA.2.86 de SARS-CoV-2 y su nombre «Pirola» proviene de un asteroide descubierto en 1927, en un observatorio alemán y éste a su vez recibió dicha denominación por la familia de plantas herbáceas aturales de las regiones templadas y árticas del hemisferio norte, las Pyrola.
Esta nueva cepa tiene más de 30 modificaciones en los aminoácidos de su proteína y ya circula en varios países a escala mundial como Dinamarca, Israel, Reino Unido, Suiza, Tailandia, Sudáfrica, Estados Unidos, Ecuador, Brasil, Perú y Chile.
La Organización Mundial de la Salud considera a Pirola una variante de ‘seguimiento’ pues se cree que los casos en el mundo aumentarán durante la temporada invernal y considera a los siguientes síntomas como sus principales:
- Dolor de garanta
- Congestión nasal
- Estornudos
- Pérdida del olfato
- Fiebre
- Tos
- Afonía y ronquera
- Dolor de cabeza
- Cuerpo cortado/dolor muscular
La variante Pirola se puede transmitir por vía aérea o intestinal, sin embargo, no tienen mayor riesgo de agravamiento de la enfermedad en la población como en su momento se vio con la propagación del coronavirus, según la OMS.
Por su parte, el Dr. Alejandro Macías explica que si bien no es una cepa peligrosa, es una variante que se transmite con mucha más facilidad, por lo que es altamente contagiosa.

