• El acuarelista Ignacio M. Beteta…y Los Tuxtlas

En la Academia de San Carlos conocí al general Ignacio María Beteta Quintana afamado acuarelista… En varias ocasiones el reconocido pintor y consumado viajero me habló efusivamente de la Región de los Tuxtlas, que conoció en los años 40, a la que volvió muchas veces y cuyos paisajes recreó en magníficas acuarelas.

Don Ignacio María Beteta, además de acuarelista de fama mundial, fue general de División y como militar integrante del Estado Mayor de Venustiano Carranza, estuvo con el Presidente la noche de su asesinato en Tlaxcalantongo…

El maestro Beteta recordaba vivamente sus visitas a nuestra tierra, sus paisajes…Y lamentaba el deterioro encontrado durante su último viaje…En una de sus charla el general me refirió el impacto que causó a su sensibilidad la belleza del lago de Catemaco, la cascada de Tepetapam (ya desaparecida) y el salto de Eyipantla…

Recuerdo sus palabras: “he conocido y pintado sitios bellísimos e interesantes. Catemaco, su lago y su región son un verdadero paraíso; paisajes de transparencia singular que me han llenado de gozo al captarlos con mis pinceles…”

Con privilegiada memoria, mencionaba sitios tuxtlecos por él recorridos: Eyipantla, Solotepec, Coyame, Cuatzalapan… Sitio donde –decía- “era notorio y dramático el cambio. No un cambio natural –acotaba- sino provocado por el hombre, con el fuego, el hacha, los desechos, la contaminación…” Y enfatizaba su desagrado por la gran mancha de basura que se extendía por el paisaje.

El artista cuestionaba el por qué pueblos poseedores de bellezas naturales únicas las dejaran destruir. Y mencionaba el contraste: “En otros países, un insignificante arroyuelo, un escaso boscaje, un pequeño lago o una vereda florida son conservadas y protegidas por los ciudadanos y por los gobiernos, como santuarios naturales de recreación o de atracción turística.”

Por el contrario –comentaba el artista-“Aquí se tala, se contamina, se degrada, se destruye, como si faltara autoridad y conciencia ciudadana…”

A varios años de distancia recuerdo esas charlas con el general artista, en la escuela o en su estudio, donde una acuarela de grandes dimensiones, precisamente, del lago catemaqueño, destacaba en un muro…

Y a la vuelta del tiempo, nada ha cambiado. Siguen vigentes los cuestionamientos planteados por el maestro Ignacio M. Beteta, famoso pintor que captó en espléndidas acuarelas la limpia belleza de nuestros pasajes tuxtlecos.

©shg