• El pueblo cansado de los mismos de siempre

En ocasiones es importante retraer en política los hitos de la historia para evaluar hechos pasados

En el presente, un partido político de los que por tratar de existir como producto de un proyecto individual y por ello poco histórico, menos nacional y por supuesto no aglutinador de las aspiraciones más representativas de la sociedad, sino ficticio y circunstancial. En cada elección observamos la danza oportunista de esos partiditos liliputienses, ya basta de esos partidos y de recién por inventar por parte de esos mismos políticos tingoliches., mañosos, corruptos, con fétido olor a podrido de fósiles desgastados en años de jeremiacas y cínicas gestiones en pos de ostentar el poder una y otra vez, cuando las masas populares están hartas de los mismos peticionaros que tanto deshecha exigen baraja nueva.

Ya basta de más de esos mismos, la ciudadanía tiene el derecho a hablar de renovación, de campo floreciente en lo político y de ver brotar los renuevos de un país, un estado, un municipio que han sufrido por décadas para vencer la erosión y lo carcomido.

Hoy desean ver rostros nuevos ya basta del despilfarros de dinero en partidos políticos más aún en los recién inventados, poco importa si son de izquierda, derecha, lo cierto es que el dinero de contribuyentes se despilfarra igual en todos los partidos habidos y por haber, sus cúpulas en lo único en que se ponen de acuerdo es en incrementar cada año sus millonarias prerrogativas y blindarlas de cualquier control.

el IFE en su tiempo era el único órgano para hacerlos rendir cuentas y penalizarlos, le faltó autoridad para recortarles el dinero que reciben, la punta de lanza del poderío de algunos partidos políticos es la cámara de diputados de donde controlan al juez designado para controlarlos y reparten parte dinero que perciben según convenga a sus intereses dichos partidos políticos, de los que ya por salud económica de los contribuyentes no se debe permitir que en cada elección popular se estén reinventando y proliferen como renacuajo de charco.

Véase el PES, este efímero partido en su corta estadía electorera costo gran cantidad de dinero contribuyente. Ya perdió su registro pero ya anda por ahí Gonzalo Guízar reinventando nuevo partido político, donde buscarían acomodo tingoliches, chapulines, diríase: Gonzáles Azamar, Sergio Guzmán, Leonel Cadena, entre otros chapulines sin convicción alguna que han saltado de partido en partido y cuyas voces de la calle ya no desean saber más de esos mismos

En política los principios en abstracto no siempre son aplicables a la realidad.