Sáb. Jun 6th, 2026

La corrupción tiene un impacto negativo en todos los aspectos de la democracia, incluyendo el gobierno representativo, los derechos fundamentales, el control gubernamental, la administración imparcial y la participación ciudadana, según Delia Ferreira Rubio, especialista en transparencia y combate a la corrupción. Durante su conferencia en el Instituto Nacional Electoral, enfatizó que todos somos víctimas de la corrupción y de una mala democracia, lo que implica que todos tenemos un papel en la lucha contra este problema.

Ferreira destacó que la corrupción es un fenómeno global que deteriora la calidad democrática. Subrayó la relación entre la falta de transparencia, la concentración del poder y la corrupción, afirmando que a mayor corrupción, menor democracia. La debilidad de las instituciones democráticas crea un entorno propicio para la corrupción.

Para combatir la corrupción, Ferreira propuso una estrategia basada en «las cuatro i»: más información, más integridad, menos impunidad y menos indiferencia. Afirmó que el acceso a la información permite a la ciudadanía ejercer sus derechos y controlar al Estado, lo que es fundamental para promover la transparencia y la ética.

La Consejera Norma De la Cruz también abordó la corrupción como un problema global, resaltando la importancia de los controles internacionales y la responsabilidad individual y colectiva en la lucha contra este fenómeno. La promoción de una cultura de denuncia es esencial para contrarrestar la corrupción.

Por su parte, la Consejera Rita Bell López Vences enfatizó la necesidad de iniciar acciones desde lo individual y buscar la colaboración con otros para implementar cambios significativos. La creación de redes de apoyo es crucial para enfrentar la corrupción y fomentar una cultura de honestidad y transparencia en la sociedad.