Vie. Jul 10th, 2026
  • El presunto ilícito habría ocurrido en gobierno de Yunes; piden a Cuitláhuac investigar

Gobernantes | Xalapa, Ver.— Con un llamado a la próxima administración estatal para que revise a fondo el estado que guarda la Comisión de Aguas del Estado de Veracruz, CAEV, a la que califican como caja chica del gobierno estatal en turno, “negocio de muchos y poder de otros, y sólo una manera honesta de vivir para muchos trabajadores”, a través de un correo enviado a esta redacción denuncian la serie de irregularidades que se han registrado en esa oficina durante los últimos dos años, entre otras, que de última hora estarían afiliando al sindicato mayoritario a una gran cantidad de personas que llegaron con la actual administración estatal, arrebatando puestos y duplicando funciones, y engrosando la nómina en perjuicio del presupuesto público.

Es decir, de confirmarse, sería lo mismo que pretendió hacer sin éxito el ex gobernador Javier Duarte de Ochoa en los últimos meses de su gestión y que el actual mandatario estatal, Miguel Ángel Yunes, reprobó y denunció públicamente. Entre otras anomalías en CAEV, se refieren al área de la Subdirección Administrativa, a cargo de Mónica Villa Corrales, de quien afirman dejará en los próximos días la subdirección hundida en observaciones, en manos de su incondicional, José Martín Corro Andrade, como encargado de despacho, quien se ostenta como jefe del Departamento de Finanzas, pero que a la vez funge como presunto proveedor de papelería y consumibles (toner reciclados) de la dependencia.

Muy cerca de Martín Corro, ubican a Piedad Platas, jefa de Departamento de Administración, encargada de castigar a quien se deje, de sobajar derechos laborales, de maltratar a quien le encarga Mónica, su jefa y protectora, de quien se dice la rescató de su anterior empleo de renta de sillas para eventos para ponerla en un puesto de mando medio en la CAEV, al igual que a otros como Brezy Pulido, Daniela Delgado, Diana Sarabia, Grecia Chena, Guillermo Santamaría, Víctor Hernández, Moisés Medrano, Ana Lucía Cadena y una interminable lista de aquellos que sólo ven a la CAEV como un negocio propio, donde reinan el poder y el nepotismo.

Refieren que otro caso es Ramón Elizondo Castro, Jefe de la Oficina de Recursos Materiales, ex empleado de un hotel en Miami, donde conoció a Miguel Ángel Yunes Márquez, ex candidato a la gubernatura. De Elizondo Castro, afirman que todos los días llega a su oficina para maquinar junto con José Dávila, de dónde, a quién, y cuál será el proveedor amigo que les dará beneficios ese día. Refieren que de ser un individuo que llegó a CAEV con un coche prestado y golpeado, ahora Ramón Elizondo es presunto dueño de una flotilla de autos de diversas marcas, de modelo reciente, propiedades restauradas (en Justino Sarmiento casi esquina calle 3, un edificio de departamentos) y propiedades nuevas de paquete.

Con gustos caros pero sueldo de empleado de gobierno, los trabajadores denunciantes exigen que deje el secreto de “como enriquecerte en dos años sin dañar el patrimonio de las arcas estatales”. Por otro lado, señalan que en la subdirección de Operación y Mantenimiento, que quedará a cargo de Kena Guerrero, anda sobre el mismo rubro, pues deberá tapar las cosas que dejó pendientes Francisco García Barradas y el que ahora se va, Tonatiuh Solórzano.

También señalan que en la subdirección de infraestructura, a cargo de Ricardo Rivas, quien trabajó en CONAGUA y salió muy mal de ahí, pues ni obras ni proyectos ni nada ha producido la triste infraestructura de CAEV, dependencia que perdió el rumbo de cómo atender a Veracruz. Así andan las cosas en el gobierno del cambio en pleno proceso de entrega-recepción. Vaya caso.