Dom. Jul 5th, 2026

Alfonso Rodríguez Santos / San Andrés Tuxtla, Ver.— La presunción de inocencia es un derecho que corresponde a quien es señalado por un delito cometido, ya sea por servidores públicos u otros. Tal es el caso de Raúl Valdés, Director de Servicio Municipales del Ayuntamiento de San Andrés Tuxtla.

En días pasados, fue publicado en redes sociales, información en la cual se acusa a Raúl Valdés, quien presuntamente, vendió en $180.000, el salón de usos múltiples del mercado municipal 5 de Febrero, para que se construyeran más locales, -supuestamente- falsificando la firma del Secretario del Ayuntamiento.

Bien es cierto, que para comprobar la veracidad de la falsificación de una firma, se tiene que realizar una prueba grafológica por peritos profesionales en  la materia. No nada más acusar por acusar ni hablar por hablar, causando un daño moral a la persona que inmiscuyen como presunto falsificador de firmas.

Es claro y evidente que todo esto,  tiene nombre y apellido; tratan a toda costa de desvirtuar con estos tipos de señalamientos, la presente administración municipal que preside el alcalde Manuel Rosendo Pelayo.

También es muy cierto que hasta este momento nadie ha exhibido documentos de la presunta transacción de la venta del espacio o salón de uso múltiples, ni mucho menos la evidencia de un pago por la cantidad antes citada beneficiando a Raúl Valdez.

Y para los conocimientos de muchos, propios y extraños, y quienes publicaron que se llevó a cabo la venta de ese bien inmueble, debería existir un acta de compra venta y el recibo del pago, hasta donde tenemos entendido un bien inmueble no puede ser negociado por un particular cuando es propiedad del ayuntamiento.

Seguiremos informando sobre estos hechos.